Arteixo vuelve a reclamar al Ministerio de Transportes una solución para alejar el tráfico pesado y de mercancías peligrosas de zonas habitadas como Meicende y Pastoriza.
El gobierno municipal llevó este jueves al pleno una moción para solicitar que se retome la tramitación del enlace de la carretera AC-415 con la autovía de acceso al Puerto Exterior de Punta Langosteira, un proyecto iniciado hace más de una década y que actualmente permanece paralizado.
La propuesta persigue crear una conexión directa con la autovía para los vehículos procedentes de instalaciones industriales de la zona, entre ellas la refinería y empresas como Repsol Butano o Air Liquide. De esta manera, los camiones podrían evitar su paso por el núcleo urbano de Meicende.
El alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, recordó durante el pleno que el municipio concentra numerosas infraestructuras industriales que históricamente han condicionado la movilidad en la zona. "Especialmente problemático es el caso de Meicende y Pastoriza", señaló, debido a la presencia de industrias petroquímicas que utilizan el transporte por carretera para distribuir sus productos.
Un proyecto planteado en 2012
La petición no es nueva. Arteixo presentó en 2012 al entonces Ministerio de Fomento una propuesta para conectar la AC-415 con el acceso al Puerto Exterior. El proyecto perseguía dos objetivos principales: crear una alternativa para los desplazamientos de los vecinos de Meicende y Pastoriza hacia A Coruña y Arteixo y, al mismo tiempo, habilitar un vial perimetral a la refinería que permitiese sacar el tráfico pesado y de mercancías peligrosas del núcleo de Meicende.
Tras varias peticiones municipales, en 2015 se presupuestó la actuación y comenzó la elaboración del proyecto. En aquel momento, la inversión necesaria se estimaba en 6,67 millones de euros más IVA.
La solución planteada contemplaba un vial entre la zona de la avenida de Butano y el punto en el que la autovía cruza con la AC-415, donde se habilitarían accesos de entrada y salida. Además de dar servicio al tráfico industrial, el Concello sostiene que la infraestructura mejoraría las comunicaciones de los vecinos de Arteixo.
Los trámites continuaron entre 2016 y 2018, con partidas presupuestarias próximas a los tres millones de euros en esos ejercicios. Sin embargo, el gobierno local asegura que, pese a encontrarse avanzados los procedimientos ambientales y expropiatorios, el actual Ministerio de Transportes no contempla una partida para ejecutar el enlace.
Por este motivo, la moción reclama que se retome la tramitación de una infraestructura que el Concello considera necesaria para reducir los riesgos derivados del paso continuado de mercancías peligrosas por zonas residenciales.
Arteixo vuelve a pedir la eliminación del peaje de Pastoriza
La misma iniciativa incluye otra de las reivindicaciones históricas del municipio: suprimir el peaje de Pastoriza de la AG-55. El gobierno local cifra actualmente en unos 10 millones de euros el coste del rescate parcial de la concesión.
Arteixo y la Xunta ya trasladaron en 2019 al Ministerio una propuesta de convenio para abordar la operación junto con la concesionaria. El Concello se comprometía entonces a bonificar hasta un 90% el BICE abonado por la empresa para contribuir a reducir el coste de la supresión del peaje.
Según el planteamiento municipal, la cantidad restante se repartiría en cinco anualidades entre las administraciones implicadas.
El gobierno de Arteixo defiende que la medida beneficiaría directamente a los 35.000 habitantes del municipio, pero también a los miles de trabajadores que se desplazan diariamente hasta los polígonos industriales de Sabón y Morás.
Nuevo plan municipal de subvenciones hasta 2029
Al margen de las reivindicaciones en materia de infraestructuras, el pleno aprobó también el Plan Estratégico de Subvenciones de Arteixo para el periodo 2027-2029, que marcará la planificación de las ayudas municipales durante los próximos tres ejercicios.
El documento contempla diferentes ámbitos de actuación. Entre ellos figura el apoyo social y asistencial, con aportaciones destinadas a entidades y colectivos vulnerables; las ayudas al ámbito educativo, como las destinadas a las ANPA, comedores escolares, equipamiento tecnológico o becas; y las subvenciones dirigidas al tejido cultural y asociativo.
El plan también recoge programas vinculados al deporte base y federado, la promoción económica, el empleo y el comercio local, además de ayudas a asociaciones vecinales y diferentes iniciativas de participación ciudadana.
Finalmente, se contemplan aportaciones para inversiones y servicios de interés general relacionados con ámbitos como la accesibilidad, la eficiencia energética, el saneamiento, los equipamientos educativos y culturales o el transporte.
