La Plataforma polo Dereito Á Vivenda ha presentado este lunes ante el registro del Concello de A Coruña una denuncia colectiva contra las viviendas de uso turístico (VUT) que operan de manera irregular en la ciudad. El colectivo exige al Gobierno local que haga cumplir la normativa municipal y proceda al cierre de aquellas que no se ajustan a ella.
La plataforma cifra en más de 400 las viviendas turísticas ilegales que asegura tener confirmadas en A Coruña, aunque señala que algunas estimaciones elevan la cantidad por encima de las 700. "Lo único que pedimos es que el Concello cumpla su propia normativa, aprobada el año pasado a raíz de la declaración de A Coruña como Zona de Mercado Residencial Tensionado, y que hasta ahora no se está cumpliendo", sostiene Miguel Lamelo, uno de sus portavoces.
El colectivo reclama que el Ayuntamiento incremente el control sobre estos alojamientos mediante "inspecciones y trámites sancionadores" y el cierre de las viviendas irregulares, que, en palabras de Lamelo, "deben ser recuperadas para uso residencial".
La plataforma asegura que comprobar la existencia de posibles irregularidades resulta relativamente sencillo. De hecho, Lamelo afirma que este mismo lunes localizaron "en apenas media hora" 26 viviendas de uso turístico presuntamente ilegales anunciadas en Booking.com.
Por ello, el colectivo hace "un llamamiento a la ciudadanía" para que compruebe la situación de los alojamientos turísticos que funcionan en sus propios edificios y, en caso de detectar incumplimientos, los denuncie. Según explica su portavoz, aunque la mayor concentración de VUT se encuentra en el centro de A Coruña, existen alojamientos de este tipo en todos los barrios.
Una campaña que ya realizaron el año pasado
No es la primera iniciativa de estas características impulsada por la Plataforma polo Dereito Á Vivenda. El colectivo asegura que el año pasado presentó, con la colaboración de la ciudadanía, "más de 100 denuncias" contra viviendas turísticas que consideraba ilegales.
Sin embargo, aseguran que muchas de ellas continuaron funcionando y que, por este motivo, este lunes han vuelto a presentar varias de aquellas reclamaciones.
Según la normativa municipal a la que alude la plataforma, las VUT no pueden situarse por encima de la primera planta. Además, cuando el bajo del inmueble tiene uso residencial, tampoco pueden instalarse en el primer piso. El colectivo reclama ahora al Concello que aplique estas restricciones y actúe contra los alojamientos que operan pese a incumplirlas.
