Los vecinos de Labañou han vuelto a salir a la calle este miércoles para mostrar su rechazo a varios aspectos del proyecto de reforma de la calle Tomás Fábregas. Las movilizaciones comenzaron semanas atrás y los afectados advierten de que continuarán e incluso podrían intensificarse si el Concello de A Coruña no reconsidera sus demandas.
"Seguimos con nuestras reivindicaciones y haremos cosas más notorias mientras el Ayuntamiento no se replantee nuestras demandas", asegura Antonio Álvarez, portavoz de los afectados.
El conflicto se remonta al proyecto de reurbanización de esta zona del grupo de viviendas María Pita, adjudicado con un presupuesto de unos 800.000 euros.
Los vecinos aseguran estar a favor de la renovación de la calle, pero discrepan de algunas de las soluciones planteadas, principalmente por la eliminación de plazas de aparcamiento y la actuación prevista frente a los portales 2, 4 y 6.
Una modificación que consideran insuficiente
Las protestas y reuniones mantenidas hasta ahora sí han conseguido que el Concello introduzca un cambio. El gobierno municipal aceptó sustituir el pavicésped inicialmente previsto en las aceras traseras de los edificios, en el ámbito de As Percebeiras, por pavimento continuo.
La concesión, sin embargo, no satisface a los afectados y fue calificada tanto por la plataforma vecinal como por la Agrupación Coruñesa de Asociaciones Vecinales (ACAV) como un "premio de consolación".
Álvarez explica que, respecto al resto de peticiones, la respuesta municipal ha sido negativa. "Nos han dicho que por cuestiones técnicas no pueden hacer modificaciones y que el proyecto se ejecutará en su plenitud", señala.
Uno de los principales puntos de fricción continúa siendo el aparcamiento. La actuación contempla la desaparición de 42 plazas, mientras que el Concello había planteado estudiar medidas compensatorias mediante la reordenación de estacionamientos en línea en el entorno.
Los residentes asumen que no necesariamente pueden conservarse todas. "Entendemos que no todas las plazas de aparcamiento pueden dejarse, pero también entendemos que al menos 20 o 30 podrían quedar", defiende el portavoz.
Álvarez critica que el Concello mantenga en esos espacios la instalación de otros elementos: "Están empeñados en plantar árboles y poner farolas ahí, cuando al lado hay un descampado donde podrían hacerlo perfectamente".
El muro, otro de los puntos de conflicto
La segunda gran discrepancia continúa estando en la solución prevista para los accesos a los portales 2, 4 y 6. Debido al desnivel existente, el proyecto contempla una plataforma continua para garantizar la accesibilidad, una solución que los vecinos quieren modificar. Los técnicos municipales ya habían descartado la alternativa de una rampa al considerar que superaría las pendientes máximas permitidas por la normativa.
Los afectados, sin embargo, sostienen que habían presentado otras posibilidades compatibles con la accesibilidad. Según Álvarez, el Concello les ha comunicado que "el muro se quedará como está proyectado", pese a las alternativas planteadas.
Por ahora, los vecinos consideran insuficientes las concesiones del Ayuntamiento y anticipan que elevarán el tono de sus movilizaciones si el resto del proyecto se mantiene sin cambios.
