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Un grupo de vecinos de la calle Tomás Fábregas han protagonizado esta tarde una movilización por las calles del barrio de Labañou demandando al Concello que escuche sus peticiones respecto al proyecto de reforma de la zona.

La asociación vecinal tiene una serie de demandas, entre las que destacan plazas de aparcamiento o alternativas inmediatas que se fijen con fechas concretas, la modificación del muro que afecta a los portales 2, 4 y 6, la mejora del alumbrado o la reposición y cuidado del arbolado.

"Estas reivindicaciones surgen tras la negativa del Ayuntamiento a introducir cambios después de la segunda reunión mantenida. Los vecinos consideran que las actuaciones propuestas son viables y compatibles con la accesibilidad, la calidad de vida y el mantenimiento del barrio", expresan en un comunicado.

El proyecto se adjudicó inicialmente a finales de diciembre del año pasado, como parte de la segunda fase de las obras de reurbanización en el grupo de viviendas María Pita, con un presupuesto de 800.000 euros.

Desde entonces, los vecinos han manifestado su malestar en varias ocasiones, lo que motivó la celebración de un par de reuniones entre el gobierno local y la asociación vecinal.

Modificaciones acordadas

Sin ir más lejos, el pasado 27 de julio el Concello informaba de que iba a incorporar modificaciones al proyecto de rehabilitación tras una de las citas mantenidas con los vecinos.

El pasado lunes, la alcaldesa, Inés Rey, fue quien informó a los vecinos afectados de los cambios valorados en una visita previa a las obras en las que se estudió la viabilidad de las propuestas vecinales.

Entre las modificaciones aceptadas están la sustitución del pavicésped previsto en la parte de atrás de los edificios, en el ámbito de As Percebeiras, por un pavimento continuo.

En el acceso a los portales 2, 4 y 6, el Concello señaló que los accesos están muy elevados respecto a la calle y que el único acceso es mediante unas escaleras, motivo por el cual se proyecta la creación de una plataforma continua que facilite la accesibilidad.

En este punto los vecinos piden una rampa que los técnicos no ven viable porque superaría las pendientes máximas permitidas por la normativa. Entre las razones, los vecinos aluden a una falta de privacidad con la nueva plataforma, pero los técnicos mantienen que las ventanas de las viviendas están situadas a más de 1,80 metros de la rasante.

El Concello indica además en este punto que la nueva plataforma permitirá instalar ascensores en los edificios si así lo deciden las comunidades de propietarios.

Otro de los puntos de fricción está en los cambios de las plazas de aparcamiento.

En este sentido, el consistorio explica que el Servizo de Mobilidade ha estudiado medidas compensatorias con el reordenamiento de plazas en línea en el entorno para crear nuevos lugares de aparcamiento. Por el momento no se han concretado fechas al respecto.

Los vecinos mantienen las protestas

Pese a lo hablado en las reuniones, la asociación vecinal mantiene que "siempre ha apoyado la renovación de la calle y los criterios técnicos del Ayuntamiento en relación con las rampas de acceso de los números 2 al 6, aunque no en los términos recogidos en el proyecto actual", por lo que piden de nuevo que se abra un "diálogo constructivo". A ello suman la petición de un calendario previsto para atender sus peticiones.

Además de la concentración mantenida este miércoles, los vecinos han convocado una próxima prevista para el 11 de agosto, también en el cruce entre la avenida Labañou y ronda de Outeiro. "Vamos a seguir con las movilizaciones hasta que veamos movimiento por parte de Ayuntamiento", concluyen.