Publicada

Cada vez son más los coruñeses que aseguran haber presenciado la misma escena: una gaviota devorando una paloma en plena calle. Ha ocurrido en plazas, aceras e incluso delante de terrazas llenas de gente. Una imagen que llama la atención y que muchos interpretan como un comportamiento nuevo, pero que, en realidad, lleva décadas documentado.

"As gaivotas descubriron hai xa algunhas décadas que as pombas domésticas son deliciosas, nutritivas e fáciles de cazar", explica a Quincemil Damián Romay, ornitólogo del Grupo Naturalista Hábitat.

Aunque pueda parecer una conducta excepcional, no lo es. Según explica el experto, esta interacción entre ambas especies está descrita científicamente desde finales de los años 80 en Francia y, posteriormente, también en Cataluña. Hoy se observa en numerosas ciudades con colonias de gaviota patiamarilla, como San Sebastián, Gijón, Vigo, Lisboa, Barcelona, Palma de Mallorca o A Coruña.

Las gaviotas han cambiado de hábitos

La protagonista de esta historia es la gaviota patiamarilla, una especie que durante décadas fue muy abundante en la costa gallega. En los años noventa, solo en el Parque Nacional das Illas Atlánticas, tal como documenta el experto, llegaban a criar más de 30.000 parejas.

Sin embargo, esa población ha ido disminuyendo de forma importante por varios factores: el cierre de vertederos, la reducción de los descartes pesqueros —una de sus principales fuentes de alimento— y enfermedades como el botulismo, la gripe aviar o el denominado síndrome parético.

Pero mientras las colonias situadas en islotes y zonas naturales han ido reduciéndose, las urbanas han seguido otro camino.

"As gaivotas que teñen hábitos urbanitas son moitísimo máis oportunistas. Comen o que lles ofrecemos dentro da cidade. Pode ser desde un contedor aberto, restos de comida das terrazas ou a actividade económica do porto", explica Romay.

Es precisamente esa capacidad de adaptación la que ha hecho que las gaviotas urbanas incorporen a las palomas a su dieta.

Miles de palomas, un buffet para las gaviotas

La otra protagonista de esta historia es la paloma doméstica. Aunque hoy forma parte del paisaje urbano, desciende de las antiguas palomas bravías que habitaban acantilados y que durante generaciones fueron criadas por particulares en palomares. Con el paso del tiempo muchas escaparon o fueron abandonadas, dice Romay, formando las poblaciones asilvestradas que hoy ocupan las ciudades.

A Coruña reúne las condiciones perfectas para que proliferen. La actividad del puerto garantiza alimento durante todo el año y la ciudad alberga miles de ejemplares.

"Na Coruña hai miles de pombas domésticas que crían. Hai algunhas que enferman, que teñen unha ferida ou polos inexpertos que son vítimas perfectas das gaivotas patiamarelas. E cómenas", resume el ornitólogo.

¿Hay más gaviotas que antes?

Aunque la sensación pueda ser esa al verlas con más frecuencia en las calles, la respuesta es no.

Las colonias urbanas crecieron con fuerza desde finales de los años 80, pasando de apenas unas decenas de parejas reproductoras a varios cientos. Sin embargo, en los últimos años la tendencia se ha estabilizado e incluso ha comenzado a descender ligeramente.

En A Coruña, además, el Ayuntamiento lleva años desarrollando campañas para controlar su reproducción mediante la retirada de nidos y huevos durante la época de cría, una medida que busca reducir las molestias que ocasionan a los vecinos.

"Na Coruña está diminuíndo a poboación urbana de gaivota patiamarela, pero moi lixeiramente. Probablemente nin sequera sexa un declive estatisticamente significativo. Tamén poden estar influíndo enfermidades como a gripe aviaria ou o síndrome parético", explica Romay.

Por eso, aunque hoy resulte más habitual ver a una gaviota cazando una paloma en plena ciudad, no significa que haya más ejemplares. Lo que sí ha cambiado es su comportamiento. Adaptadas por completo a la vida urbana, las gaviotas han aprendido a aprovechar todos los recursos que encuentran a su alrededor. Y entre ellos, las palomas se han convertido en uno de sus alimentos favoritos.