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El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, valoró este viernes su absolución en el juicio de la Casa Carnicero, una sentencia que pone fin a un proceso judicial que, según afirmó, supuso cinco años de persecución política utilizando los tribunales.

El regidor sostuvo que el fallo confirma que no existió delito patrimonial alguno y reivindicó su actuación como alcalde en defensa del interés público y de la seguridad ciudadana.

"He sido víctima durante cinco años de una persecución para intentar acabar conmigo, como ya ocurrió los años noventa, y entonces lo lograron", afirmó García Seoane, quien destacó que en esta ocasión "hubo personas serias que saben su oficio".

En su valoración, señaló que "los partidos no son un tribunal" y que la sentencia demuestra que ni hubo delito contra el patrimonio ni irregularidad alguna. "Si alguien ha demostrado con hechos y palabras que defiende el patrimonio, ese soy yo", recalcó.

El alcalde explicó que durante sus mandatos el Ayuntamiento de Oleiros recuperó una parte muy importante de su patrimonio histórico, en la mayoría de los casos de titularidad privada. "La mayor parte se recuperó mediante acuerdos y, cuando no fue posible, mediante expropiaciones. Recuperamos patrimonio para los vecinos, y eso es incuestionable", subrayó.

García Seoane recordó que el proceso judicial dejó dos sentencias que calificó de justas, aunque la Fiscalía volvió a incidir al interpretar que existía una "pequeña laguna" técnica que permitía retrotraer el expediente.

García Seoane junto a Javier Gestal. Quincemil.

A su juicio, una nueva condena habría tenido consecuencias devastadoras. "Otra sentencia era arruinarle la vida a una persona, el técnico municipal, que se habría quedado en la calle. Yo estaría jubilado y puedo resurgir de mis cenizas, pero a un funcionario público le destrozan la vida", afirmó. En este sentido, agradeció que el tribunal actuase con "sensatez y cordura".

En relación con los hechos concretos de la Casa Carnicero, el regidor defendió que su actuación respondió exclusivamente a razones de seguridad. "Era un terreno a medio demoler, con muros junto a la Nacional VI, por donde pasan coches cada segundo. Con toda seguridad, si caía un muro, podía caer sobre un coche y morir una persona", explicó.

Según relató, fue avisado del riesgo de derrumbe de una pared trasera y decidió intervenir en la parte más peligrosa. "Claro que podía actuar sin contar con nadie para salvar vidas, y eso es lo que hice", aseguró, negando cualquier actuación con alevosía.

Además, recordó que "desde el 13 de diciembre el inmueble era propiedad municipal y la Xunta estaba notificada".

El origen del caso

García Seoane situó el origen del procedimiento en iniciativas políticas promovidas por el BNG a través de la diputada Silvia Seixas, que llevaron el asunto al Parlamento de Galicia.

A partir de ahí, acusó directamente al presidente provincial del PP, Diego Calvo, de mantener una estrategia continuada contra él.

"Diego Calvo no paró hasta hoy, intentando hundirnos por todos los medios", denunció. "No hubo forma de acabar con nosotros y ahora, con satisfacción, veo una sentencia que es justa", añadió.

El alcalde fue especialmente duro al referirse a las motivaciones políticas que, a su juicio, hay detrás del caso. "Querían acabar con Gelo para que cayera la breva de la Diputación, pero en Oleiros tienen que contar con los vecinos", afirmó.

En este contexto, insistió en que si realmente hubiera cometido un delito, aceptaría las consecuencias. "Si fuera un delincuente me tendría que fastidiar, pero no soy ningún delincuente", reiteró.

Aunque reconoció que cabe la posibilidad de un recurso, García Seoane advirtió de que "sería gravísimo" y confió en que impere la responsabilidad.

Finalmente, reafirmó su fortaleza política y el respaldo social del que goza en Oleiros, asegurando que ni las maniobras judiciales ni las estrategias políticas impulsadas desde la Diputación lograron el objetivo de apartarlo de la vida pública.

Su respaldo a Diana Piñeiro y su ataque a Unión por Cambre

El también líder de Alternativa dos Veciños cargó contra Unión por Cambre asegurando que intentan generar caos político en el municipio.

"Los que destrozaron ayuntamientos y provocaron ruina aparecen ahora como salvadores, y algunos les hacen caso, mientras culpan a Diana Piñeiro, que salió por la lista mayoritaria, cuando todo el mal viene de antes", afirmó.

El regidor subrayó que muchas decisiones se tomaron "a dedo" y criticó la inacción de la alcaldesa anterior, señalando que él y su equipo habían denunciado irregularidades de otros alcaldes años atrás.

"No habrá levantamientos, aquí (por Oleiros) somos 13 y hacen falta 11. En la comarca, una moción de censura en Bergondo no la apoyaríamos y Culleredo tampoco", declaró.

Según el alcalde, Unión por Cambre pretende revivir maquinaciones políticas que ya no tienen recorrido, y defendió que los resultados electorales de Carral y Oleiros, así como la estabilidad municipal, deben prevalecer sobre las maniobras de partidos que buscan dividir la izquierda o desestabilizar la gobernabilidad local.