Ilustración de un centro de datos de Nvidia

Ilustración de un centro de datos de Nvidia Omicrono

Tecnología

Nvidia logra lo imposible: crea una tecnología pionera para enfriar los centros de datos sin malgastar una sola gota de agua

Nvidia reduce el uso de agua directo en centros de datos, pero con el problema de que la huella hídrica indirecta por generar energía sigue intacta.

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España es uno de los países de Europa con más interés en los centros de datos de empresas internacionales. Su posición geográfica y su energía barata lo convierten en un lugar ideal para la construcción de estas infraestructuras.

El problema es el impacto ambiental derivado de esta infraestructura digital. Para paliarlo Nvidia ha presentado un novedoso sistema de refrigeración líquida por agua tibia diseñado para enfriar sus potentes procesadores sin consumir recursos hídricos locales.

Este mecanismo opera mediante un circuito cerrado que recircula constantemente el líquido refrigerante compuesto por agua y propilenglicol. Gracias a este diseño, los centros de datos que albergan estos complejos procesadores pueden reducir teóricamente hasta un 100% su consumo de agua directo en las instalaciones físicas.

La multinacional afirma que una instalación estándar de 50 MW podría ahorrar millones de dólares anuales gracias a esta mejora técnica. Sin embargo, diversos analistas y expertos ambientales de todo el mundo advierten que esta medida particular no soluciona el problema de fondo del consumo hídrico general de la inteligencia artificial.

El motivo principal de esta insuficiencia estructural radica en que el enfriamiento directo en las instalaciones representa únicamente una pequeña fracción del impacto ecológico total. La mayor parte del gasto real de recursos hídricos ocurre de manera indirecta durante la producción de la energía eléctrica necesaria para alimentar los ordenadores continuamente.

Las centrales eléctricas tradicionales que emplean combustibles fósiles requieren enormes cantidades de agua dulce para sus procesos térmicos de condensación y generación. Por su parte, las presas hidroeléctricas también sufren una pérdida constante de líquido debido a la evaporación natural que ocurre en sus grandes embalses de almacenamiento exterior.

Se calcula que el sistema de circuito cerrado de la corporación solo soluciona entre una cuarta parte y un tercio de la huella hídrica total del sistema informático. El resto del impacto ambiental continúa vinculado inexorablemente a la red eléctrica general y a las fuentes de generación que abastecen la demanda creciente del sector tecnológico.

Las proyecciones detalladas para los próximos años indican que los combustibles fósiles seguirán cubriendo una parte muy significativa de la nueva demanda de los centros de datos. Esto implica que, a pesar de las optimizaciones internas dentro de los edificios, la presión real sobre las cuencas hidrográficas globales seguirá aumentando de forma alarmante.

La expansión descontrolada de los servicios basados en grandes modelos de lenguaje exige una cantidad de potencia de cálculo que no tiene precedentes cercanos en la historia de la informática. Los operadores de estas gigantescas infraestructuras se enfrentan diariamente al complejo desafío de equilibrar la rentabilidad económica con la sostenibilidad ecológica real a largo plazo.

Sistema de refrigeración de Nvidia Alvarez del Vayo

El anuncio realizado durante la célebre semana del clima de Londres buscaba calmar las intensas críticas públicas sobre la insostenibilidad de los nuevos desarrollos informáticos. No obstante, aislar el análisis de la eficiencia de los componentes respecto al origen real de la electricidad resulta un enfoque incompleto y ciertamente engañoso para la sociedad.

Microsoft ya ha manifestado su interés directo en implementar estas nuevas arquitecturas de hardware para eliminar por completo los enfriadores mecánicos en climas templados. Aun así, sus propios directivos de ingeniería reconocen de manera explícita que la medida ecológica se limita estrictamente al ámbito del consumo interno de la planta.

En el caso de contar con fuentes de electricidad renovables, el gasto de recursos hídricos es mucho menor, pero eso no es posible siempre en todos los centros de datos a nivel mundial. Eso sí, quizás esto suponga una ventaja para España, donde más del 50% de la electricidad se genera de forma sostenible.

Mientras los centros de cómputo sigan dependiendo indirectamente de plantas térmicas tradicionales, cualquier mejora localizada representará simplemente un alivio parcial ante una crisis climática global de gran envergadura.