El robot de combate TW 12.7

El robot de combate TW 12.7 DevDroid Omicrono

Tecnología

Ucrania cambia las normas de la guerra: soldados rusos se están rindiendo ante sus robots

El fabricante de los robots de combate que se están usando en la guerra de Ucrania se sorprendió al ver las grabaciones.

Más información: España apuesta por los robots militares: pueden disparar en movimiento a 1.200 metros y los controla un solo operador

Publicada

Los robots de combate han pasado de ser una promesa de la ciencia ficción a una realidad cotidiana en el frente de Ucrania.

Lo que hasta hace poco eran máquinas destinadas a tareas de apoyo, como la logística o la desactivación de explosivos, ahora protagonizan escenas inéditas en la historia bélica: la rendición de soldados humanos ante máquinas controladas a distancia.

La empresa ucraniana DevDroid, especializada en sistemas de defensa, ha confirmado recientemente que sus robots terrestres no solo están combatiendo, sino capturando prisioneros de guerra.

Oleg Fedoryshyn, director de investigación y desarrollo de DevDroid, expresó su asombro ante estos eventos a Business Insider. "Por supuesto, me sorprendió un poco", admitió al referirse a los informes de soldados rusos que optan por deponer las armas ante sus sistemas robóticos.

El incidente más destacado ocurrió en enero de 2026, cuando el sistema TW-7.62 de la compañía logró la captura de tres militares rusos. En las imágenes difundidas, se observa a los hombres aproximarse a la máquina con los brazos en alto antes de tenderse en el suelo, siguiendo las instrucciones de los operadores que manejan el dispositivo desde una ubicación segura.

Este cambio de paradigma responde a una necesidad crítica de seguridad. Según Fedoryshyn, el uso de robots para gestionar rendiciones elimina el riesgo de ataques sorpresa.

En enfrentamientos previos, se han registrado casos en los que soldados que fingían rendirse detonaban granadas al acercarse los efectivos ucranianos. Con la intervención de estas máquinas, el peligro desaparece.

En el peor de los casos, los atacantes solo conseguirían "destruir algo de metal", protegiendo así la integridad física de las tropas.

La apuesta de Ucrania por esta tecnología es importante y cuenta con el respaldo directo del gobierno. El presidente Volodymyr Zelenskyy anunció en abril de 2026 un ambicioso plan para fabricar al menos 50.000 robots terrestres antes de que finalice el año.

Este despliegue masivo busca automatizar las tareas más peligrosas del conflicto. Por su parte, el ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, ha fijado un objetivo aún más radical: que el 100% de la logística en la línea de frente sea realizada por sistemas robóticos, eliminando la exposición de los conductores y suministradores humanos al fuego enemigo.

El robot de reconocimiento NMW 40

El robot de reconocimiento NMW 40 DevDroid Omicrono

Las cifras respaldan esta transición tecnológica. Solo en marzo de 2026, el ejército ucraniano llevó a cabo más de 9.000 misiones utilizando vehículos terrestres no tripulados (UGV, por sus siglas en inglés).

Estos dispositivos realizan una amplia gama de funciones que incluyen la evacuación de heridos, el transporte de municiones, el desminado y el asalto directo a posiciones fortificadas.

La inversión en este sector es considerable; la Agencia de Adquisiciones de Defensa de Ucrania ha firmado recientemente 19 contratos por un valor de 11.000 millones de grivnas, lo que equivale a unos 252 millones de euros, para acelerar la producción de estos sistemas.

El éxito de estas operaciones también se apoya en programas de incentivos y comunicación. El proyecto estatal "Quiero Vivir" ofrece a los soldados rusos instrucciones detalladas sobre cómo entregarse a los drones y robots ucranianos.

El sitio web del programa ya ha recibido millones de visitas desde territorio ruso y ha procesado miles de solicitudes de rendición voluntaria. "No estás solo, varios miles de militares ya han salvado sus vidas rindiéndose voluntariamente", señala el servicio en su portal oficial.

Este nuevo escenario, que Zelenskyy define como el aspecto que tiene la "guerra moderna", sugiere que la infantería tradicional está siendo desplazada por operadores de joysticks.

Al cierre del primer trimestre de 2026, las fuerzas ucranianas completaron un total de 21.500 misiones robóticas, consolidando una tendencia que busca sustituir el factor humano por el metal y el software en las zonas de mayor riesgo.