Unos bloques de cemento. Omicrono
El cemento que va a cambiar la construcción: se produce sin emisiones de carbono gracias a la electricidad
Investigadores han logrado producir un cemento que reduce las emisiones de carbono en un 98% respecto a los métodos tradicionales.
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La creación de nuevos materiales de construcción tiene como objetivo no solo obtener un mejor rendimiento y resistencia, sino especialmente, ayudar a luchar contra el cambio climático, ya sea reduciendo la producción de basura o de carbono.
El último descubrimiento de los investigadores de la Universidad de British Columbia puede suponer un importante paso en esa dirección, al atajar uno de los grandes problemas en la producción de cemento.
El cemento, basado en la piedra caliza, permite crear hormigón simplemente mezclado con agua para crear un material de construcción resistente y duradero y el más usado en todo el mundo por su versatilidad.
Sin embargo, la producción de cemento es responsable de aproximadamente el 8 % de las emisiones globales de CO2. Eso es porque el proceso implica calentar la piedra caliza y sílice para su descomposición, en dos etapas que alcanzan los 1.450 °C.
Por lo tanto, es un proceso que libera CO2 de manera masiva tanto por la quema de combustibles fósiles como por la propia reacción química de la roca.
La innovación liderada por el profesor Curtis Berlinguette consiste en un reactor electroquímico capaz de convertir la piedra caliza y la sílice en un precursor del cemento a solo 60 °C.
El nuevo cemento puede ser especialmente útil para la construcción de presas
Posteriormente, este material se transforma en un tipo de cemento rico en belita a unos 650 °C. Esta temperatura es significativamente inferior a la del método tradicional, lo que permite reducir la demanda de energía térmica en un 70 %.
"Este trabajo define una vía electrificada para la producción de cemento que podría reducir la huella de carbono masiva de la industria", ha afirmado Berlinguette.
Uno de los puntos más destacados del estudio es el uso de cemento reciclado como materia prima. Al emplear residuos en lugar de piedra caliza virgen, las emisiones se desploman de los 800 kilogramos de CO2 por tonelada del método habitual a tan solo 20 kilogramos por tonelada.
También para producir hidrógeno
Además de la reducción de emisiones, el proceso genera hidrógeno como subproducto. Los investigadores señalan que este hidrógeno podría quemarse para proporcionar la energía térmica necesaria en la segunda etapa de la producción, eliminando por completo la dependencia de los combustibles fósiles.
El cemento resultante, rico en belita, puede ser especialmente útil para la construcción de estructuras masivas, como presas, debido a su durabilidad.
La Universidad de British Columbia ya ha presentado una solicitud de patente internacional y dos de los autores del estudio han cofundado una empresa para comercializar esta tecnología.