El hormigón SARCOS durante una prueba

El hormigón SARCOS durante una prueba Universitá degli studi di Cagliari Omicrono

Tecnología

Italia va a cambiar la construcción: consiguen reaprovechar el material de edificios viejos y aguanta igual

Un estudio ha demostrado que es posible usar hormigón reciclado y obtener resultados iguales, o incluso superiores, al hormigón nuevo.

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La industria de la construcción se enfrenta a un desafío crítico: es responsable del consumo de aproximadamente 50.000 millones de toneladas de áridos (el material granulado que se utiliza como materia prima) al año a nivel global.

La extracción de arena y grava en lechos de ríos ha provocado una degradación ecológica sin precedentes, dando lugar a lo que los expertos denominan la "crisis mundial de la arena".

Ante este escenario, un equipo de investigación conjunto de la Universidad de Cagliari y el Politécnico de Milán ha presentado los resultados del proyecto SARCOS (Steel And Recycled Concrete Slab), una solución que permite construir forjados utilizando escombros de edificios demolidos sin perder ni un ápice de seguridad estructural.

Tradicionalmente, el hormigón reciclado, aquel que sustituye la arena y piedra virgen por restos de demolición triturados, se consideraba un material de segunda categoría.

Debido a su mayor porosidad y menor rigidez, su uso solía limitarse a aplicaciones no estructurales, como pavimentos o rellenos. Sin embargo, la innovación de SARCOS reside en combinar este hormigón con chapas de acero perfiladas de alta resistencia.

El resultado es un forjado mixto donde ambos materiales trabajan en conjunto para superar las limitaciones individuales del hormigón recuperado.

Las pruebas realizadas por el equipo de investigación han arrojado cifras sorprendentes. Se fabricaron y analizaron un total de 48 losas a escala real, utilizando porcentajes de sustitución de áridos reciclados que variaron desde el 30% hasta el 100%.

El hormigón SARCOS durante una prueba

El hormigón SARCOS durante una prueba Universitá degli studi di Cagliari Omicrono

Los resultados demostraron que el rendimiento de estas losas es equivalente, y en algunos casos superior, al de los forjados convencionales. Esto se debe a que la textura más rugosa de los escombros triturados mejora la adherencia mecánica con la chapa de acero, compensando la menor resistencia del hormigón por sí solo.

"Con nuestro proyecto demostramos, a través de pruebas a escala real, que en las losas mixtas el rendimiento se mantiene inalterado o, en algunos casos, aumenta", explica Flavio Stochino, profesor del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Cagliari y responsable del proyecto.

Esta validación técnica abre la puerta a que grandes estructuras puedan levantarse utilizando lo que antes se consideraba simple basura.

Además de su capacidad estructural, el sistema ha sido diseñado bajo un modelo de economía circular total. Al final de la vida útil del edificio, los materiales pueden separarse con facilidad: el acero se funde para crear nuevas vigas o chapas, mientras que el hormigón puede volver a triturarse para convertirse en árido para una nueva construcción.

Según Marco Simoncelli, investigador del Politécnico de Milán, esta técnica permitiría eliminar la dependencia de las canteras aluviales y "utilizar en su lugar los escombros derivados de la demolición de los conocidos en Italia como 'ecomostri', edificios abandonados o ambientalmente dañinos".

Este avance llega en un momento de presión legislativa en Europa, donde se busca reducir drásticamente la huella de carbono del sector inmobiliario.

Al eliminar la necesidad de excavar nuevos recursos naturales y reducir el transporte de materiales vírgenes, el proyecto SARCOS no solo ofrece una solución de ingeniería sólida, sino una herramienta fundamental para que la arquitectura moderna deje de ser una amenaza para los ecosistemas fluviales.