Elon Musk en una imagen de archivo

Elon Musk en una imagen de archivo Wikimedia Commons El Androide Libre

Tecnología

Elon Musk contra OpenAI: "La peor situación posible es un escenario tipo Terminator, en el que la IA nos mate a todos"

El enfrentamiento legal entre Elon Musk y OpenAI está dejando varias citas chocantes sobre el futuro de la IA.

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La semana pasada arrancó un juicio que, en perspectiva, era inevitable. Elon Musk y Sam Altman, antiguos aliados que se han convertido en enemigos, han llevado su enfrentamiento a los tribunales y la sentencia puede decidir el futuro del sector de la IA.

Y es que lo que comenzó como una simple diferencia de opiniones sobre la estructura corporativa de OpenAI, se ha transformado en un debate sobre la supervivencia de la humanidad.

Durante su testimonio, Musk utilizó un tono sombrío para describir los peligros de una inteligencia artificial sin controles éticos, llegando a invocar referencias de la ciencia ficción para ilustrar sus temores.

"La peor situación posible es un escenario tipo Terminator", afirmó Musk ante el tribunal. Con esta frase, el director ejecutivo de Tesla y SpaceX subrayó su preocupación de que una IA avanzada no solo supere la inteligencia humana, sino que pueda volverse hostil.

Según el empresario, el riesgo no es solo una cuestión de patentes o dinero, sino existencial: "El mayor riesgo sería que la IA nos mate a todos. Ese es el resultado que debemos evitar, y requiere ser extremadamente cuidadosos con la forma en que se desarrollan estos sistemas".

El caso, conocido formalmente como Musk v. Altman, se centra en la acusación de que Sam Altman y Greg Brockman, cofundadores de OpenAI, traicionaron el acuerdo fundacional de 2015.

Recordemos que originalmente, OpenAI fue fundada por Sam Altman, Elon Musk y otros emprendedores y expertos en tecnología como una organización sin ánimo de lucro dedicada a la investigación de la IA y su potencial para la humanidad, positivo y negativo.

Sin embargo, en 2019, antes del lanzamiento de ChatGPT, OpenAI fundó una subsidiaria comercial. En 2025, OpenAI se convirtió en una "compañía de beneficio público", compartiendo la propiedad de la compañía con ánimo de lucro, OpenAI Group PBC, con Microsoft, después de perder a muchos investigadores centrados en la seguridad.

Musk sostiene que la empresa se creó como una entidad sin fines de lucro para desarrollar la IA en beneficio de la humanidad, pero que posteriormente se convirtió en una "subsidiaria de código cerrado" de Microsoft para maximizar beneficios.

A medida que el juicio ha ido avanzando en la última semana, la defensa de OpenAI ha intentado presentar a Musk como un fundador despechado que abandonó el proyecto en 2018 tras fracasar en su intento de tomar el control total.

Por su parte, el equipo legal de Musk busca una indemnización de 134.000 millones de dólares (aproximadamente 124.500 millones de euros), una cifra basada en los beneficios que la organización habría generado tras su giro comercial.

Tal vez en un intento de convencer al tribunal de que sus motivaciones son altruistas, Musk ha declarado que, de ganar, cualquier compensación económica será destinada directamente a la rama benéfica de OpenAI.

El juicio va más allá de las cuestiones legales y se ha convertido en un debate abierto sobre el futuro de la IA, hasta el punto de que la jueza Yvonne Gonzalez Rogers ha tenido que intervenir en varias ocasiones para mantener el enfoque en los aspectos legales y no en las teorías apocalípticas.

"No vamos a hablar más de la extinción de la humanidad"

Tras el testimonio de Musk, la jueza se dirigió a sus abogados para acotar el discurso: "No vamos a hablar mucho más sobre la extinción [de la humanidad] en este caso. El jurado ya lo ha captado, es suficiente". Además, reprendió en varias ocasiones al fundador de xAI, recordándole que "no es un abogado" después de quejarse de las preguntas de los abogados de OpenAI.

La batalla legal también ha sacado a la luz documentos internos, incluyendo el diario personal de Greg Brockman, que ha sido objeto de intensos interrogatorios.

Musk insiste en que su motivación es la seguridad: "Si construimos los robots, puedo asegurarme de que sean seguros y de que no tengamos una situación de futuro tipo Terminator".

Sin embargo, OpenAI argumenta que el cambio a un modelo con fines de lucro fue una necesidad financiera para competir en la carrera tecnológica, la cual requiere inversiones de miles de millones de euros en capacidad de cómputo.

El juicio continúa generando una gran expectación, ya que su desenlace podría obligar a OpenAI a reestructurar su gobernanza o incluso a retrasar su salida a bolsa, alterando el equilibrio de poder en la industria tecnológica global.