Mark Zuckerberg, durante la presentación de las gafas de Meta

Mark Zuckerberg, durante la presentación de las gafas de Meta Getty Images Omicrono

Tecnología

Las gafas de Meta habrían grabado vídeos en el aseo y en la cama: Zuckerberg despide a empleados que lo denunciaron

Más de 1.000 empleados en Kenia han sido despedidos después de la revelación de que los estaban haciendo ver vídeos privados.

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La polémica con las gafas inteligentes de Meta continúa. El pasado mes de marzo, empleados de la empresa keniata Sama filtraron a los medios que Meta les estaba obligando a ver vídeos íntimos de los usuarios. Ahora, han sido despedidos en masa.

Los vídeos habían sido grabados con las gafas inteligentes de Meta, lanzadas en colaboración con la popular marca Ray-Ban, con las cámaras que tienen integradas en la montura y que permiten acceder a funciones como compartir vídeos cortos en redes sociales.

Los empleados habrían sido obligados a ver los vídeos grabados con las gafas para anotar su contenido y así ayudar al aprendizaje de la IA de Meta; sin embargo, algunos de estos vídeos eran muy íntimos, incluyendo algunos grabados en el aseo o en pleno acto sexual.

Tras la publicación de estos testimonios, Meta intentó calmar los miedos de los usuarios de las gafas afirmando que "las fotos y los vídeos son privados para los usuarios", pero que "humanos revisan el contenido de IA para mejorar el rendimiento del producto, para lo cual obtenemos el permiso del usuario".

Pese a todo, Meta cerró esta declaración anunciando que había decidido finalizar su relación con Sama "porque no cumplen nuestros estándares", y ahora, las consecuencias de esta decisión se han dejado notar.

Sama ha anunciado el despido masivo de más de 1.000 empleados como consecuencia de la pérdida del contrato con Meta. Sama era subcontratada por la compañía de Mark Zuckerberg para moderación de contenido de Instagram y Facebook y para el entrenamiento de IA, según The Guardian.

Desde el inicio de la polémica, Sama defendió a sus empleados, afirmando que habían seguido "los estándares requeridos en operación, seguridad y calidad" y que en ningún momento Meta les había notificado de que no los estaban cumpliendo, presumiendo de la "calidad e integridad de nuestro trabajo".

Sin embargo, al perder el jugoso contrato con Meta, Sama no ha podido mantener a toda su plantilla, que ahora se queda en la calle como los únicos implicados que, hasta ahora, han sufrido consecuencias por la polémica.

De hecho, desde el pasado mes de marzo Meta no ha explicado si ha realizado algún tipo de investigación interna para revelar la verdad de estas declaraciones de los empleados subcontratados, ni si ha adoptado algún tipo de medida de protección para evitar que los vídeos de los usuarios sean vistos por empleados humanos.

De la misma manera, Meta no ha explicado qué "estándares" supuestamente estaba incumpliendo Sama, y por qué la compañía subcontratada tendría responsabilidad de los vídeos que recibe directamente de Meta para analizar.