Un empleado de X-Energy explica el funcionamiento de su reactor nuclear pequeño Omicrono
EEUU marca las normas: los nuevos reactores nucleares modulares son más pequeños para evitar apagones
La startup X-Energy ha levantado 1.000 millones de dólares por las expectativas de su nuevo reactor nuclear modular.
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La inteligencia artificial no solo está provocando una crisis de componentes como la memoria RAM, también es la responsable de una crisis energética por la cantidad de electricidad que consumen los centros de datos en los que se ejecuta.
Por eso, una de las prioridades de las empresas de IA consiste en obtener esa energía sin forzar la red eléctrica de tal manera que provoquen apagones; los CEO saben muy bien que el público general se puede volver contra esta tecnología si eso ocurre.
En ese contexto, no es de extrañar que la reciente salida a bolsa de X-Energy haya llamado tanto la atención. La startup estadounidense ha levantado 1.000 millones de dólares en su oferta inicial esta semana, 200 millones más de lo que se esperaba.
El secreto se encuentra en el producto estrella de X-Energy, los reactores modulares pequeños, o SMR por sus siglas en inglés, que representan un cambio de paradigma en la industria energética.
A diferencia de las plantas nucleares convencionales de agua ligera, los SMR están basados en una tecnología inspirada en los lechos de guijarros, que son enfriados por gas a alta temperatura.
Esto no solo reduce la escala y los costes de producción, sino que también elimina intrínsecamente los riesgos de fusión del núcleo por las leyes físicas fundamentales, afirman sus creadores de X-Energy.
El reactor nuclear Xe-100 Omicrono
El primer reactor pequeño de este tipo es el Xe-100, una unidad modular capaz de generar 80 megavatios eléctricos (MWe). Su diseño permite que hasta cuatro módulos se agrupen en una sola planta para ofrecer una capacidad combinada de 320 MWe, suficiente para los centros de datos actuales.
Pero lo que realmente distingue al Xe-100 de otros reactores es su sistema de refrigeración por helio, un gas noble que permanece químicamente inerte y no se vuelve radioactivo, por lo que el sistema puede funcionar a temperaturas superiores a los 750 grados centígrados.
Esta alta eficiencia térmica no solo produce electricidad, sino que genera vapor de alta temperatura que puede ser utilizado en procesos industriales pesados o producción de hidrógeno, ampliando las opciones comerciales más allá de la generación de electricidad.
La clave de la seguridad de X-Energy se basa en su propio combustible, el TRISO-X. Cada reactor Xe-100 funciona como un "lecho de guijarros", donde el combustible no se encuentra en barras estáticas, sino en esferas de granito del tamaño de una bola de billar.
Dentro de cada una de estas esferas se encuentran encapsuladas aproximadamente 18.000 partículas TRISO (Tri-Structural Isotropic) de uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo (HALEU), recubiertas por tres capas de materiales cerámicos y de carbono que funcionan como un sistema de contención individual para cada esfera.
El funcionamiento del propio reactor también es llamativo. En vez de detener la planta cada 18 o 24 meses para el reabastecimiento, Xe-100 se basa en un ciclo de combustible continuo. Las esferas TRISO-X se introducen en la parte superior del reactor y bajan por gravedad, descargando las viejas en la base.
Amazon es una de las tecnológicas que primero han apostado por estos reactores, y ya tiene un contrato con X-Energy para obtener hasta 5 gigavatios de energía nuclear para el 2039.