La bomba de calor Turboden.

La bomba de calor Turboden. Turboden Omicrono

Tecnología

La bomba de calor que jubila para siempre a las calderas de gas: fabrica vapor a 180 grados usando solo aire y electricidad

Fabricada por Turboden, esta bomba de calor de 12 MW genera vapor a 180 °C con electricidad y evita la emisión de 19.000 toneladas de CO2 anuales.

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El gas y las calderas tienen los días contados en la industria pesada. Una nueva bomba de calor térmica permite ahora generar vapor a 180 grados usando solo aire y electricidad

En Brescia (Italia), la firma Turboden S.p.A. (del grupo Mitsubishi Heavy Industries) ha activado la mayor bomba de calor del mundo.

Con una potencia de 12 MW, este coloso ya opera en la planta de la papelera 'delfort', donde ha logrado superar en un 10% su rendimiento previsto tras demostrar que la electricidad ya es capaz de batir al gas en eficiencia y temperatura.

Lo que hace que este avance sea realmente disruptivo es su capacidad para romper la barrera de los 100 grados centígrados, un límite que tradicionalmente confinaba a las bombas de calor al ámbito de la climatización doméstica.

Gracias a una sofisticada combinación de una Large Heat Pump (LHP) con un sistema de Recompresión Mecánica de Vapor (MVR), este ingenio es capaz de generar vapor sobrecalentado a 3,4 bar absolutos.

La bomba de calor de Turboden.

La bomba de calor de Turboden. Turboden Omicrono

Este hito técnico ayuda a alcanzar temperaturas de hasta 180 °C, permitiendo que sectores como el químico, el alimentario o el papelero puedan electrificar sus fábricas sin perder la estabilidad operativa que hasta ahora solo ofrecían los combustibles fósiles.

La clave del éxito reside en lo que podríamos llamar circularidad térmica: la máquina no genera energía desde cero, sino que "secuestra" el calor residual de baja temperatura que sobra en el proceso productivo y lo eleva mediante electricidad limpia hasta convertirlo de nuevo en energía útil de alto valor.

Es un proceso de reciclaje térmico que permite aprovechar cada julio de energía que antes simplemente se desperdiciaba.

El impacto ambiental es masivo, evitando la emisión de aproximadamente 19.000 toneladas de CO2 al año, lo que en términos prácticos equivale a retirar de la circulación miles de vehículos de combustión de forma inmediata.

La instalación de este sistema no ha sido un reto menor, ya que los ingenieros de Turboden tuvieron que integrar toda la infraestructura dentro de una sala técnica ya existente con un espacio extremadamente limitado, huyendo de la facilidad que supondría diseñar una planta desde cero.

Lograr la estabilidad total del vapor era una prioridad absoluta para 'delfort', ya que en la producción de papeles técnicos cualquier fluctuación puede arruinar toneladas de material.

La precisión alcanzada demuestra que la transición hacia una industria eléctrica no solo es una decisión ambiental, sino una apuesta estratégica por la independencia energética ante la volatilidad de los precios del gas en Europa.