El complejo de edificios Raffles City en Chongqing, China. Omicrono
China logra lo imposible: construye un rascacielos horizontal de 300 metros sobre cuatro gigantescas torres
Bautizada como 'The Crystal', esta estructura une cuatro torres y esconde en su interior 1.400 apartamentos y piscinas de 50 metros con vistas al vacío.
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Desde los icónicos rascacielos estadounidenses hasta los recientes proyectos de sello español que están redefiniendo el perfil urbano de África, la construcción en altura sigue siendo el gran termómetro de la innovación tecnológica. Pero el próximo gran salto no es hacia arriba, sino hacia los lados, como demuestra el último hito de China: ha construido un rascacielos horizontal sobre cuatro gigantescas torres.
China ha vuelto a sacudir los cimientos de la ingeniería moderna. En la confluencia de los ríos Yangtsé y Jialing, en la densa ciudad de Chongqing, se alza una estructura que desafía la lógica visual: el primer rascacielos horizontal del mundo.
Este coloso de cristal y acero, integrado en el complejo 'Raffles City', no solo redefine el skyline asiático, sino que marca un hito en la optimización del espacio urbano en vertical.
La pieza central, apodada 'The Crystal', es un gigantesco rascacielos cilíndrico horizontal de 300 metros de longitud que descansa sobre cuatro torres de 250 metros de altura, funcionando como un puente aéreo que conecta seis de los ocho edificios del complejo. Con un peso de 12.000 toneladas de acero, esta estructura supera en masa a la emblemática Torre Eiffel de París
El rascacielos horizontal, apodado The Crystal. Omicrono
El diseño, firmado por el prestigioso estudio Safdie Architects, supuso un reto logístico sin precedentes. Debido a la complejidad de montar una estructura de tal magnitud a esa altura, los ingenieros tuvieron que dividir el cilindro en segmentos estratégicos.
Mientras que cuatro partes se construyeron directamente sobre las torres de soporte, las tres secciones restantes —aquellas que quedan suspendidas en el aire— fueron ensambladas a pie de calle.
Posteriormente, se elevaron mediante un sofisticado sistema hidráulico de precisión hasta encajarlas en su posición definitiva, creando una estructura continua recubierta por 3.000 paneles de cristal y 5.000 piezas de aluminio.
El interior de 'The Crystal' no es solo un alarde de acero; es una microciudad de lujo y cultura que ofrece servicios exclusivos a 250 metros del suelo. Entre sus instalaciones destaca la Cubierta de Exploración, un mirador con suelo de cristal de 1.500 metros cuadrados diseñado para dar la sensación de caminar sobre el vacío.
El interior del rascacielos horizontal The Crystal. Omicrono
El espacio también alberga zonas verdes, como el llamado Jardín del Cielo, y una amplia variedad de bares y restaurantes.
Para el público más exclusivo, este puente transparente ofrece acceso a un club privado con servicios de alto standing, donde se esconden dos piscinas infinitas de 50 metros de longitud que ofrecen una panorámica espectacular de la metrópolis, además de una exposición permanente de National Geographic sobre la carrera espacial.
El complejo Raffles City Chongqing se extiende unos 220.000 metros cuadrados sobre este enorme municipio chino, epicentro del comercio del país. Concebido como una microciudad autónoma, el recinto conecta directamente con terminales de transporte, metro, autobús y ferry.
Con 1.400 apartamentos, un hotel de lujo y grandes superficies de oficinas, este proyecto demuestra que el futuro de las megaciudades pasa por conectar los rascacielos no solo por el suelo, sino también por el cielo, integrando de forma eficiente la vida residencial, profesional y recreativa en una sola estructura monumental