El primer ministro japonés, Sanae Takaichi.

El primer ministro japonés, Sanae Takaichi. Europa Press

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Japón cambia las normas: penas de prisión por publicar spoilers de películas y series de televisión en Internet

Un juzgado ha sentenciado a un hombre a un año y medio de cárcel después de publicar un artículo detallado sobre la última película de Godzilla.

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Los spoilers, o destripes, son de esas cosas que son inevitables en cuanto te conectas a Internet; ese es uno de los motivos por los que el consumo de contenido ha cambiado, con prácticas como el 'binge-watching', consistente en ver todos los capítulos de golpe, cada vez más comunes.

Sin embargo, se puede alegar que los spoilers no afectan únicamente a la audiencia, también a los creadores del contenido y a los propietarios de los derechos; ese es el argumento de una sentencia histórica en Japón.

Un hombre de 39 años ha sido sentenciado a 1,5 años de cárcel y una multa de 1 millón de yenes (5.340 euros) por publicar "artículos con spoilers" en su página web; aunque se trata de una decisión más compleja y específica de lo que puede parecer.

El propietario de la página fue denunciado por la organización CODA (una coalición de empresas japonesas contra la piratería), en representación de los gigantes japoneses Toho y Kadokawa, por la publicación de dos artículos que explicaban al detalle el argumento de la película Godzilla Minus One y un episodio del anime Overlord, respectivamente.

Sin embargo, no es que el usuario simplemente haya compartido detalles como los personajes que mueren o el giro de guión del final; de hecho, la clave de este caso se encuentra en la increíblemente detallada descripción de este contenido.

'Godzilla Minus One'

'Godzilla Minus One'

En concreto, el artículo de la última película de Godzilla hasta la fecha tenía una longitud de 3.000 caracteres, mientras que el artículo del Overlord contenía una transcripción exacta del diálogo que los personajes dijeron en ese capítulo.

La fiscalía alegó que, leyendo estas descripciones tan exactas, un potencial cliente podría no sentir más la necesidad de ver esa película o ese capítulo, y por lo tanto, supondría una venta perdida para los propietarios de los derechos.

Aún más, la acusación llegó a calificar estos artículos como una "adaptación", algo que tiene mucha importancia en las leyes japonesas, que son mundialmente famosas por ser las más duras en lo que respecta a los derechos de autor.

En Japón, las adaptaciones, en otras palabras, la creación de un nuevo trabajo basándose en otro original, están completamente prohibidas y requieren el permiso expreso del propietario original. Es una definición que también prohíbe obras que normalmente están permitidas en otros países como España, incluyendo la parodia.

Sin embargo, hasta las propias compañías son conscientes de que este sistema es demasiado duro; por eso, las adaptaciones y parodias normalmente son permitidas, siempre y cuando se realicen a una pequeña escala y sin excesivo ánimo de lucro, en un sistema de confianza entre propietarios y aficionados que ha dado lugar a la cultura "doujinshi".

La clave de este caso, y el motivo por el que finalmente el juzgado ha dado la razón a la acusación, es que la página tenía publicidad, y por lo tanto, se consideró que el propietario había ganado dinero con este trabajo derivado de los originales.

Tras esta sentencia, CODA ha asemejado este tipo de prácticas a la piratería de contenido, asegurando que los spoilers son "crímenes serios" y adelantando más acciones similares en el futuro.