Imagen de Ursula von der Leyen.

Imagen de Ursula von der Leyen. Europa Press

Tecnología

La UE cambia las normas: los ordenadores portátiles que se vendan a partir de julio deberán ser más fáciles de reparar

La entrada en vigor del 'Derecho a Reparar' obligará a las marcas a facilitar piezas asequibles para priorizar su arreglo frente a la compra de dispositivos.

Más información: Esta batería va a cambiar los ordenadores portátiles para siempre: logra hasta 30 horas de autonomía sin añadir más peso

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Tras obligar a los teléfonos móviles que se vendan en 2027 a tener baterías extraíbles y que los ordenadores portátiles cuenten con puerto USB-C para unificar cargadores, la Unión Europea (UE) vuelve a apuntar a estos dispositivos: a partir de ahora deberán ser más fáciles de reparar.

Arreglar un dispositivo averiado en lugar de comprar uno nuevo dejará de ser una odisea este mes de julio: entra en vigor en España el 'Derecho a Reparar', una directiva europea que busca empoderar al consumidor frente a la obsolescencia programada y atajar un problema mayúsculo.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada año se generan 62 millones de toneladas de basura electrónica en el mundo, de las cuales un millón se produce únicamente en España.

Hasta ahora, arreglar un portátil dependía casi en exclusiva de las condiciones dictadas por el fabricante. Tiempos de espera interminables y presupuestos inflados empujaban al usuario a la compra de un equipo nuevo.

La nueva norma europea, respaldada a nivel nacional por el Anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible, busca dinamitar esta dinámica.

Reparaciones más fáciles

A partir del 31 de julio, será de obligado cumplimiento facilitar el acceso a piezas de recambio a precios asequibles y con menos tiempos de espera.

Además, la intención es que la metodología de reparación no esté blindada: se prohíben las prácticas como los bloqueos de software que impiden a los talleres independientes reparar los equipos.

Una persona usando un ordenador portátil

Una persona usando un ordenador portátil

El objetivo de Bruselas es crear un ecosistema donde reparar compense económicamente. Quienes opten por reparar un dispositivo defectuoso durante el periodo de garantía legal, por ejemplo, verán cómo esta se amplía automáticamente 12 meses más.

Aunque los grandes electrodomésticos y los teléfonos móviles llevan la delantera normativa, ya que estos últimos cuentan con reglas sobre baterías e índices de reparabilidad, los ordenadores portátiles comienzan a beneficiarse de este paraguas legal general, aunque con matices.

Desde Right to Repair, una coalición de 180 organizaciones europeas que defienden este derecho, advierten que los ordenadores siguen huérfanos de una normativa de ecodiseño específica que obligue a los fabricantes a mantener piezas durante años.

El próximo gran hito para el sector llegará en febrero de 2027, cuando entrará en vigor otro importante reglamento que obligará a que las baterías de estos dispositivos sean fácilmente reemplazables por el usuario.

El potencial ambiental de estas normativas es innegable. Duplicar la vida útil de móviles y portátiles podría evitar la emisión de hasta 28 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) hasta el año 2040, según diferentes estudios.