Etiqueta de tinta electrónica para el precio en un Walmart
Estados Unidos quiere que la IA cambie los precios en los supermercados en tiempo real
La mayor cadena de tiendas de los EEUU ha registrado una patente que puede cambiar la manera en la que compramos para siempre.
Más información: La UE prohibirá las aplicaciones de inteligencia artificial que 'desnuden' a personas sin consentimiento
Si ya puede ser difícil hacer la compra de manera responsable y económica por la cantidad de 'trampas' que ponen los supermercados, la nueva tecnología que están desarrollando en EEUU puede hacerlo directamente imposible.
La oficina de patentes de los Estados Unidos (USPTO) ha otorgado recientemente dos patentes al gigante del comercio Walmart relacionadas con el uso de inteligencia artificial para cambiar los precios de los productos "de manera dinámica y automática".
La primera de estas patentes explica que la inteligencia artificial se basará en datos de "elasticidad de precios" y "predicción de la demanda" para cada producto y así generar un precio rebajado que sea más atractivo para el consumidor.
La segunda patente otorgada a Walmart implica el uso de aprendizaje automático para predecir la demanda de cada producto y mostrar precios recomendados; según el documento registrado, los datos provenientes de terceros pueden ser usados para determinar precios.
Aunque las patentes excesivamente futuristas no se suelen hacer realidad, en este caso parece claro que la tecnología ya ha alcanzado el punto en el que es posible que una IA sea la que decida lo que vamos a pagar en cada momento.
De hecho, las patentes han levantado tanta polémica que Walmart no ha tenido más remedio que salir al paso prometiendo que no usará esta tecnología con fines maliciosos, y que esta tecnología está específicamente pensada para hacer rebajas en los precios, no para subirlos.
Por lo tanto, Walmart no quiere asociar esta tecnología con prácticas perjudiciales para los consumidores, como por ejemplo, el llamado "precio dinámico", consistente en mostrar ofertas diferentes a cada usuario dependiendo de varios factores.
Es algo que ya ocurre en algunos sectores como el de la aviación a la hora de comprar un billete, que tiene en cuenta datos como la demanda de cada trayecto e incluso el historial de búsqueda del usuario usando las cookies del navegador.
El rechazo a la inteligencia artificial se está expandiendo por las redes sociales, y de ahí que Walmart haya intentado calmar los ánimos asegurando que estos sistemas han sido diseñados "para que los equipos de mercado tomen las decisiones, no la tecnología".
Esta defensa no ha tenido buenos resultados, con muchos usuarios descubriendo que Walmart ha empezado a adoptar etiquetas conectadas basadas en tinta electrónica y que se pueden cambiar en un instante desde un servidor central en vez de enviar a los empleados a cambiarlas a mano.
El miedo es que un sistema de inteligencia artificial como este pueda ser usado para cambiar los precios de los productos en las tiendas en tiempo real, dependiendo de la situación o incluso del tipo de cliente que esté mirando el producto.
Por el momento, esta tecnología sólo existe sobre el papel, pero el hecho de que la compañía ya se esté viendo obligada a defenderla dice mucho sobre el hastío que los consumidores están empezando a tener sobre la inteligencia artificial.