Barco impreso en 3D

Barco impreso en 3D Omicrono

Tecnología

Este catamarán impreso en 3D demuestra que se pueden fabricar barcos listos para mar abierto en menos de 160 horas

La impresión 3D, que empezó como tecnología para piezas de plástico pequeñas, ahora se puede usar para fabricar barcos a escala real.

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España se encuentra entre las naciones que observan con mayor atención el progreso de la ingeniería naval moderna, en parte por su historia.

Pero actualmente la navegación es importante no solo en ambientes militares o laborales, sino también de ocio. Cada vez más personas buscan tener pequeñas embarcaciones de recreo.

Las empresas V2 Group y Caracol AM han presentado recientemente un hito técnico que redefine las posibilidades de la industria marítima: un catamarán de 6 metros de longitud fabricado como una sola pieza sólida.

Este avance no solo destaca por sus dimensiones, sino por el uso de materiales de origen biológico que buscan reducir la huella ambiental de una industria tradicionalmente dependiente de procesos complejos y contaminantes.

Este proyecto representa la culminación de años de investigación en el campo de la impresión a gran escala.

La embarcación, que alcanza los 6 metros de eslora, ha sido producida utilizando la impresora de polímeros termoplásticos más grande del mundo.

Pero lo que hace que este desarrollo sea particularmente relevante es su carácter monolítico.

Barco impreso en 3D

Barco impreso en 3D Omicrono

A diferencia de los métodos de construcción tradicionales, donde el casco y los componentes estructurales se fabrican por separado y luego se ensamblan mediante soldaduras, remaches o adhesivos, este catamarán sale de la plataforma de impresión como una estructura unificada.

Esta característica elimina los puntos de unión débiles, mejorando potencialmente la integridad estructural y la durabilidad a largo plazo de la nave.

Otro aspecto destacado de esta embarcación, además de su método de fabricación, es la composición de su materia prima.

En lugar de utilizar plásticos vírgenes derivados del petróleo o metales pesados, los ingenieros optaron por un compuesto de origen biológico. Este material consiste principalmente en fibras de madera combinadas con bio-resinas.

Barco impreso en 3D

Barco impreso en 3D Omicrono

El uso de subproductos de la industria maderera permite crear un ciclo de producción mucho más circular. Al emplear recursos renovables, el equipo de investigación demuestra que es posible alcanzar niveles de resistencia mecánica comparables a los materiales sintéticos mientras se protege el entorno natural.

La elección de materiales biodegradables y reciclables responde a una necesidad creciente de gestionar el final de la vida útil de las embarcaciones.

En la actualidad, el desguace de barcos de fibra de vidrio representa un problema ecológico considerable, ya que estos materiales son difíciles de procesar y suelen terminar en vertederos.

Con la tecnología de impresión utilizada en este catamarán, el material puede ser triturado y reutilizado en futuros proyectos de impresión, cerrando el ciclo de fabricación y minimizando el desperdicio de recursos valiosos.

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Barco impreso en 3D Omicrono

La velocidad es otro de los pilares fundamentales que sostienen este avance técnico. La construcción de un molde tradicional para un barco de estas características puede llevar meses de trabajo manual intensivo y requiere una inversión significativa en mano de obra especializada.

En contraste, el catamarán de 6 metros fue impreso en un tiempo récord, reduciendo drásticamente los plazos de entrega.

Esta agilidad permite que los diseñadores prueben prototipos funcionales en periodos mucho más cortos, acelerando el ciclo de innovación y permitiendo ajustes rápidos basados en pruebas de rendimiento en condiciones reales.

Las pruebas de resistencia y estabilidad confirmaron que el diseño monolítico responde de manera excelente a las fuerzas hidrodinámicas, validando la viabilidad del concepto para aplicaciones prácticas en el mundo real.

Barco impreso en 3D

Barco impreso en 3D Omicrono

El éxito de estas pruebas abre la puerta a aplicaciones que van más allá del ámbito recreativo. El sector de la defensa y la logística marítima podrían beneficiarse enormemente de la capacidad de producir embarcaciones personalizadas de manera rápida en zonas costeras.

La posibilidad de desplegar impresoras de gran escala en astilleros de todo el mundo permitiría una producción descentralizada, reduciendo los costes de transporte y permitiendo una respuesta más ágil ante necesidades específicas de infraestructura marítima.