Sam Altman, CEO de OpenAI, en una foto de archivo

Sam Altman, CEO de OpenAI, en una foto de archivo Wikimedia Commons Omicrono

Tecnología

Sam Altman la lía justificando el consumo de ChatGPT: "también hace falta mucha energía para un humano"

En una de sus declaraciones más polémicas hasta la fecha, el líder de OpenAI ha negado las críticas sobre el consumo energético de la IA.

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El sector de la inteligencia artificial se encuentra en el foco, especialmente después de que la elevada demanda de 'hardware' esté disparando los precios de componentes básicos como la memoria RAM, los ordenadores y los smartphones.

Es un momento de alta tensión, en el que cualquier frase puede ser malinterpretada y cualquier intención tergiversada; por eso, las últimas palabras de Sam Altman, CEO de OpenAI, tal vez no van a ayudar a cambiar la percepción de la sociedad sobre la inteligencia artificial.

Durante un evento organizado por The Indian Express como parte de la Cumbre de Impacto de la IA de India, Altman intentó responder a las críticas por el excesivo consumo energético de los modelos de IA como los usados por ChatGPT, comparándolo al consumo energético de un ser humano.

En concreto, Altman considera que las críticas por el elevado consumo energético de ChatGPT son "injustas" porque "también hace falta mucha energía para entrenar a un humano".

Si Altman se dio cuenta de lo que estaba diciendo o no, ya poco importa, porque el CEO continuó con esta línea, afirmando que "hacen falta como 20 años de vida y toda la comida que comes durante ese tiempo para hacerte inteligente". También destacó que "ha hecho falta la evolución de los 100.000 millones de personas que han vivido y aprendido a no ser comidos por depredadores y aprender ciencia para producirte".

La comparativa entre una IA y un ser humano es chocante, por cuanto hasta no hace mucho la postura oficial de Altman y otros proponentes de la inteligencia artificial era que no iban a sustituir a los humanos; y sin embargo, aquí está presumiendo de "eficiencia" frente a la "producción" de una persona.

De la misma manera, Altman finalmente ha reconocido que la inteligencia artificial está provocando la pérdida de puestos de trabajo, aunque también ha acusado a las empresas de usar la IA como "excusa" para hacer despidos que iban a hacer de todas maneras.

Altman presenta a la IA como una víctima, y acusa a los contrarios a esta tecnología de usar datos "completamente falsos", como la cantidad de litros de agua que son necesarios para cada solicitud a ChatGPT; Altman considera que medir el consumo por solicitud es "injusto" y que es mejor verlo en el contexto más amplio de la vida de toda la IA, y de ahí la comparativa con el ser humano.

Las polémicas palabras llegan después de que la cuestión del consumo energético de los modelos de IA se esté convirtiendo en un problema nacional, con algunas compañías como OpenAI, Google y Microsoft incluso invirtiendo en la reapertura de plantas de energía nuclear para responder a la elevada demanda.

Satya Nadella, CEO de Microsoft, ya advirtió que el sector de la IA corre el riesgo de perder el "permiso social" para usar electricidad si no es capaz de demostrar que su tecnología es lo suficientemente valiosa para la humanidad.

La solución, según Altman, consiste en no medir la energía necesaria para entrenar los modelos de IA, sino "cuánta energía hace falta una vez que el modelo ha sido entrenado, frente a la que necesita un humano" y alega que "probablemente, la IA ya ha adelantado al humano en cuestión de eficiencia".

El altavoz con ChatGPT

Mientras tanto, Sam Altman continúa trabajando con el ex-diseñador jefe de Apple, Jony Ive, en un nuevo tipo de dispositivo basado en inteligencia artificial. Después de algunos problemas con el formato e incluso con el posible nombre del dispositivo, la última filtración publicada por The Information asegura que el dispositivo será un altavoz.

El primer producto fruto de la alianza entre Altman e Ive será un altavoz inteligente que permitirá acceder a la IA de ChatGPT. Respecto a otros altavoces conectados como el HomePod de Apple, la gran diferencia se encontrará en el uso de una cámara frontal.

Con esa cámara, la IA será capaz de obtener información del usuario y de su entorno para responder a las preguntas con mayor precisión; por ejemplo, para identificar objetos, o para ayudar en conversaciones que tengamos con otra persona. La cámara también servirá como método de identificación para hacer compras directamente desde el altavoz.

El altavoz de ChatGPT sería lanzado a principios del 2027, con un precio que puede rondar entre los 200 y los 300 dólares. Puede venir acompañado de unas gafas inteligentes como las de Meta y Google, además de una lámpara inteligente.