El perro robot que vigila el campo.

El perro robot que vigila el campo. Frutas AI Omicrono

Tecnología

El perro robot autónomo que vigila el campo ante la falta de mano de obra: usa cámaras e IA para monitorizar los cultivos

Este cuadrúpedo robótico recorre las hileras de los cultivos, observa cada planta, las mide de forma precisa, y entrega datos fenológicos en tiempo real.

Más información: Las mascotas con IA ya están aquí: la moda china contra la soledad que arrasará en Europa y es un desafío a la privacidad

Publicada

Los perros robots se han consolidado como una de las últimas tendencias del sector tecnológico. Estas máquinas ya trabajan en múltiples industrias, con funciones que van desde apagar incendios hasta custodiar el acelerador de partículas de Granada (España) o patrullar las calles. A esta lista se suma ahora una nueva tarea: vigilar el campo.

Frutas AI, una empresa tecnológica estadounidense que desarrolla sistemas de inspección basados en inteligencia artificial (IA) para el sector agrícola y otras industrias, ha creado un perro robot autónomo que emplea cámaras e IA para monitorizar los cultivos en tiempo real y con mayor precisión.

Este robot no pretende reemplazar a los agricultores, sino que, ante la escasez de mano de obra en el campo, tiene como misión trabajar junto a ellos para liberarlos de caminatas eternas y conteos manuales y permitir que se concentren en la estrategia en lugar de en la recolección de datos, según la firma.

Los robots pueden mejorar de forma significativa la eficiencia en varias tareas repetitivas que tradicionalmente se han hecho de forma manual y, además, añadir nuevas funciones: en este caso, el cuadrúpedo recorre las parcelas para recoger datos sobre la salud de los cultivos, una labor que antes realizaban los agrónomos caminando los campos a pie, fila por fila.

Analiza los cultivos

La compañía denomina a su perro robot como "el asistente más inteligente" para el campo. Su máquina puede explorar de forma autónoma las granjas, realizar inventarios y comprobar aleatoriamente los cultivos de menos de metro y medio de altura, como los arándanos.

El perro robot que vigila el campo.

El perro robot que vigila el campo. Frutas AI Omicrono

El perro robot también es capaz de caminar por las hileras de los huertos sin supervisión, monitorizando cada planta en tiempo real. El funcionamiento es sencillo. El agricultor puede controlarlo mediante una app o marcar las tareas y las áreas en el mapa para definir los deberes para que el dispositivo lo haga por sí solo.

Una vez establecidas, el cuadrúpedo recorre las hileras y, mediante las cámaras y la inteligencia artificial, monitoriza cada planta en tiempo real y genera mapas precisos. Unos datos e informes que el agricultor puede consultar a través de un software para actuar rápido y cosechar más.

La compañía explica que su dispositivo puede entregar datos fenológicos —registros sistemáticos de la cronología de eventos biológicos recurrentes en plantas y animales— en tiempo real, como un conteo exacto de brotes para poda equilibrada o sobre el rendimiento y el tamaño de los frutos.

Asimismo, es capaz de identificar las hileras que requieren atención humana, aprende de los patrones de los cultivos y regresa de forma automática a su base para recargarse cuando le queda poca batería.

El software del perro robot que vigila el campo.

El software del perro robot que vigila el campo. Frutas AI Omicrono

Otro detalle interesante es que, si el agricultor no confía en que esta máquina haga su trabajo sin supervisión, también puede funcionar como ayudante, siguiendo al humano mientras realiza inspecciones aleatorias de las hileras.

"El robot se mueve utilizando una marcha inspirada en la biología, piense en una cabra montesa con cerebro. Calcula la estabilidad de cada paso en milisegundos, por lo que puede manejar terrenos irregulares o fangosos", explica en un comunicado Kedar Iyer, director ejecutivo de Frutas AI.

El perro robot incorpora también modelos de visión artificial para la detección, que, según detalla el ejecutivo, le permiten obtener información en 3D de cada planta. Procesa con gran precisión los datos de cientos de ejemplares en apenas unos minutos, una tarea que a una persona le llevaría horas de recorrido y conteo manual, subraya.

Aún tiene limitaciones

Este nuevo perro robot también ofrece otra serie de ventajas. Según la compañía, ofrece una solución eficaz para optimizar las operaciones y subsanar las deficiencias en el muestreo. "Hoy en día, un agrónomo puede inspeccionar el uno por ciento de una finca y estimar el resto, mientras que el perro robot cubre el 100 por ciento", señala Iyer.

El perro robot que vigila el campo.

El perro robot que vigila el campo. Frutas AI Omicrono

"Para el agricultor, esto se traduce en menores costes de nutrientes, menos residuos y una mejor gestión de los datos, lo que reduce el riesgo y aumenta la previsibilidad", añade. Esta máquina también permite al agricultor conocer mejor su cosecha, medir el crecimiento con exactitud y realizar una mejor planificación.

Al mismo tiempo, hace que se usen menos fertilizantes. Esto se debe a que el robot monitoriza las plantas de forma autónoma, lo que permite al usuario aplicar nutrientes únicamente donde las plantas los necesitan.

El perro robot se probó por primera vez en viñedos de uva de mesa en Chile en septiembre de 2025 y los ensayos mostraron una reducción del 95% en los errores de ajuste, una mayor uniformidad en el tamaño de la fruta y un 90 % de precisión en los datos sobre uniformidad, tamaño y color del fruto.

La máquina cuadrúpeda también tiene sus propias limitaciones. Aunque puede superar pendientes suaves y pequeños obstáculos, necesita desplazarse por pasillos relativamente limpios, sin tuberías de gran tamaño ni ramas caídas, para evitar tropiezos y mantener un ritmo de marcha constante.

La conectividad es otro de los puntos débiles, ya que muchas explotaciones rurales o de montaña presentan zonas sin cobertura. Aun así, el perro robot agrícola de Frutas AI puede seguir operando sin conexión y almacena la información, pero solo sube los datos cuando se acopla a la base de carga, algo que sucede, como mínimo, cada cuatro horas.