Satélites Starlink

Satélites Starlink SpaceX Omicrono

Aviación y Espacio

Musk avanza con su plan para lanzar un millón de satélites y llenar la órbita terrestre de centros de datos espaciales

La FCC ha aceptado la solicitud de este proyecto que persigue trasladar al espacio la infraestructura necesaria para la inteligencia artificial.

Más información: SpaceX forja una alianza con los astrónomos: así evitarán que los satélites de Starlink interfieran con los telescopios terrestres

Publicada

Con Starlink, su servicio de conexión satelital, no es suficiente. SpaceX, la empresa de Elon Musk, quiere ahora convertir la órbita de la Tierra en un gran centro de datos impulsado por energía solar para ofrecer sus servicios de inteligencia artificial desde el espacio; ahora que Musk ha fusionado sus dos compañías.

Este proyecto implica el despliegue de un millón de satélites y la FCC (Oficina Espacial de la Federal Communications Commission) ha aceptado la presentación de SpaceX para un nuevo sistema de órbita no geoestacionaria (NGSO). Se abre el plazo para presentar comentarios y peticiones.

Hay que recordar que la empresa de Elon Musk no es la única que aspira a sacarle todo el partido a la órbita terrestre. Otras empresas como Blue Origin y el gobierno chino también construyen sus propias constelaciones de telecomunicaciones. La ESA eleva la cifra a casi 17.000 satélites, la mayoría en órbita baja.

Los investigadores advierten que esta saturación, a la que se unen piezas de basura espacial de todos los tamaños imaginables, puede tener múltiples consecuencias indeseadas, desde la dificultad de las observaciones astronómicas hasta el rápido aumento del riesgo de colisión entre objetos.

Grok desde el espacio

Según la información proporcionada en el informe que ha aprobado la FCC, el sistema operará entre 500 km y 2.000 km de altitud y con inclinaciones orbitales sincrónicas con el Sol de 30 grados.

Pretenden desplegar un millón de satélites, que servirán de centros de datos en órbita para impulsar una inteligencia artificial avanzada.

El sistema se basará casi exclusivamente en enlaces ópticos de alto ancho de banda para las comunicaciones. Estos enlaces ópticos enrutarán el tráfico dentro de la red y hacia los satélites de la constelación Starlink, a través de su malla láser de alta capacidad (petabits) y alta fiabilidad, que a su vez transmitirá el tráfico a estaciones terrestres autorizadas.

El entrenamiento previo, junto con el consumo que supone el propio uso de los grandes modelos de inteligencia artificial, están alcanzando unos niveles de gasto energético alarmantes y la escala sigue subiendo.

Cohete de SpaceX

Cohete de SpaceX SpaceX Omicrono

Ante el peligro de esta burbuja en crecimiento constante, se buscan alternativas sostenibles y una de ellas es llevar la energía solar al espacio, donde se genere electricidad de forma permanente sin la pausa que suponen las noches en la Tierra.

"Los satélites que funcionan como centros de datos orbitales alimentados por energía solar son la forma más rentable, energéticamente eficiente y respetuosa con el medio ambiente de construir infraestructura para satisfacer la creciente demanda de bienes y servicios basados ​​en IA", defiende SpaceX en el informe.

Una nueva civilización

“Este sistema satelital representará el primer paso para convertirnos en una civilización de nivel Kardashev II: una que pueda aprovechar todo el poder del Sol”, según SpaceX.

Esta escala es un método propuesto en 1964 por el astrofísico ruso Nikolái Kardashev para medir el grado de evolución de una civilización. Consta de tres niveles en base a la capacidad tecnológica que se tiene para utilizar el entorno y, por consiguiente, el grado de colonización del espacio.

El primer nivel describe a una civilización capaz de aprovechar toda la potencia disponible en un único planeta. El segundo implica aprovechar toda la potencia de una estrella, en este caso, sería el Sol. Y, por último, el tercer nivel exige el aprovechamiento de toda una galaxia.

Todas estas galaxias son hipotéticas, aunque a veces se usa como referencia por equipos de investigación o escritores de ciencia ficción.