Temporal Filomena en la Puerta de Alcalá.

Temporal Filomena en la Puerta de Alcalá. Efe Omicrono

Tecnología

El motivo por el que no deberías tuitear las fotos de la nevada de tu calle

La nevada que agita Madrid y a otra decena de provincias ha hecho que sean muchos los que estén compartiendo imágenes de la nieve, pero es más peligroso de lo que se podría pensar.

9 enero, 2021 14:15

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Madrid y otras diez provincias están ante la nevada del siglo. La culpa la tiene el temporal Filomena, una borrasca que es el inicio de un temporal de frío aún mayor que llegará cuando la nieve pare.

Las estampas que Filomena está dejando en la capital de España son históricas. Densas capas de nieve en todas partes que, pese a las recomendaciones, invitan a iniciar guerras de bolas de nieve, convertir en unas particulares pistas de esquí las calles del barrio o sencillamente hacer fotografías con nuestro móvil y subirlo a las redes sociales. 

Sin embargo, hemos de ser conscientes de los peligros de seguridad que esto puede suponer si no se siguen una serie de precauciones a la hora de compartir nuestras experiencias con Filomena. 

Estampa que Filomena ha dejado en pleno centro de Madrid.

Estampa que Filomena ha dejado en pleno centro de Madrid. Efe Omicrono

Con un corto paseo por Twitter, Facebook o Instagram en las últimas horas, podemos ver qué cómo se está comportando la nieve donde viven nuestros vecinos y contactos. Una información valiosísima a la que también pueden tener acceso los ciberdelincuentes. 

Identidad digital

Uno de los factores clave que utilizan los ciberdelincuentes a la hora de efectuar ataques de phishing, vishing y otro tipo de estafas digitales es utilizar información acerca de la víctima. Hacer creíble el timo. 

Es por ello por lo que hay que ser especialmente cuidadoso con lo que se comparte en redes sociales, pues forma parte de la huella que dejamos en internet, lo que se conoce como identidad digital.

La identidad digital es la información que hay publicada en internet sobre una persona. Es fácil de recopilar, y los delincuentes la pueden usar contra del usuario tarde o temprano.

La Puerta del Sol tras el paso de Filomena.

La Puerta del Sol tras el paso de Filomena. Efe Omicrono

"Se puede obtener una gran cantidad de información de una persona realizando unas simples consultas en un buscador. Nos sorprenderíamos de lo que se puede llegar a encontrar (...) Debemos aprender a valorar y a proteger nuestra información ya que una vez publicada en internet perdemos su control. La información que publicamos en internet puede volverse en nuestra contra o ser utilizada para perjudicarnos", advierte la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), dependiente del INCIBE, es clara respecto de la exposición de los usuarios en redes.



Así por ejemplo, si compartimos la nevada que ha caído en nuestro barrio, o los coches que se han quedado atrapados, el ciberdelincuente será capaz de ubicarnos como vecino de dicha zona. Pese a lo bucólico de la nieve, no hay que confiarse ya que los delincuentes están pendientes de los movimientos de los usuarios para utilizar esa valiosa información en el futuro. 

No estás en casa

Otra contrapartida de compartir en formatos como las historias de Instagram, o hacer directos con el aspecto de la nieve donde estemos es que se está revelando otra información clave a los delincuentes: no se está en casa ahora mismo. 

"Publicar los lugares que solemos frecuentar proporciona información que permite que alguien malintencionado pueda localizarnos en persona o pueda conocer nuestra rutina y hábitos diarios. También permite averiguar en qué momento nos encontramos ausentes de nuestro domicilio", explica la OSI. Así pues, se abre la vía no sólo al ataque virtual sino también al presencial. 

Madrileños disfrutando de la nevada dejada por Filomena.

Madrileños disfrutando de la nevada dejada por Filomena. Efe Omicrono

La identificación a través del contenido que se comparte en redes es fácil. Cartelería o edificios que, a través de una búsqueda cruzada usando Google y su servicio de Mapas, sirven para ubicar a la perfección al usuario y seguirle más de cerca. 

"Nuestras fotografías y vídeos personales contienen mucha más información de la que pensamos: ubicaciones físicas, quiénes son nuestros amigos y familiares, cuál es nuestro nivel económico, qué aspecto tiene nuestro domicilio, gustos, preferencias, etc. No dejemos al alcance de cualquiera este tipo de materiales", puntualiza la OSI.

En cualquier caso, y aunque suene a aguafiestas, lo mejor en estos días es mantenerse a salvo, disfrutar de la nieve en la medida que se pueda y no compartir información valiosa con posibles ciberdelincuentes subiendo fotografías y vídeos de forma responsable a redes sociales. 

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