Los ordenadores tienen sus limitaciones, como todas las cosas físicas. Por mucho que aumentemos su potencia, mejoremos los métodos de fabricación o les pongamos más núcleos, no van a estar más cerca de romper ese límite. Si realmente queremos dar un salto cuantitativo en lo que son capaces de hacer las computadoras, puede que no haya más remedio que fijarse en el ser humano, y concretamente, su cerebro. Muchos investigadores creen que los ordenadores del futuro imitarán el funcionamiento de nuestro sistema nervioso para una mayor eficacia y rapidez; Intel acaba de hacer realidad parte de este ideal.

Noticias relacionadas

El Pohoiki Beach no es un simple procesador; es un conjunto de 64 procesadores Loihi conectados entre sí para formar una super-computadora inspirada en el funcionamiento de un cerebro humano. Es capaz de resolver problemas más rápido que cualquier sistema convencional, y todo gracias a su diseño “neuromórfico”; es decir, que imita a los cerebros orgánicos reales, incluso llegando a incluir partes equivalentes como las neuronas y los axones (las prolongaciones de las neuronas).

El cerebro digital, que tiene hasta neuronas y sinapsis

intel cerebro digital pohoiki 2

Estamos por lo tanto a lo más parecido a un “cerebro digital”, simulando unas ocho millones de neuronas digitales que cumplen funciones similares a nuestra “materia gris”. Pohoiki Beach es el resultado del trabajo de Intel en en el escalado de los procesadores Loihi, para incluir una mayor cantidad de ellos en el menor espacio posible. Cada uno de estos procesadores Loihi cuenta con 128 núcleos y está fabricado en un proceso de 14 nm; tienen 2.000 millones de transistores, con 130.000 neuronas artificiales y 130 millones de sinapsis. Tres núcleos se encargan de “orquestar” el funcionamiento de todos estos procesadores, guiándolos por el camino.

intel cerebro digital pohoiki 1

Pohoiki Beach ha sido creado con el desarrollo de redes neuronales e IA en mente; el aprendizaje automático se puede programar directamente en el chip usando microcódigo. Ya está siendo usado por unos 60 proyectos seleccionados por Intel, con el objetivo de escalar algoritmos de IA. Esta computadora será capaz de resolver problemas más complejos y que requieran de más potencia de la que es posible conseguir con un procesador convencional.

Los cerebros digitales ya están aquí, y pueden ser la clave para el desarrollo de sistemas cada vez más parecidos a los humanos.