Cada vez es más común que haya gente que tiene Bitcoin desde hace muchos años y ni se acuerda. Si además recuerdas las claves de acceso, podrías incluso tener una pequeña fortuna en tu monedero. Eso es lo que le ha ocurrido al artista 50 Cent, y ahora su patrimonio ha ascendido del orden de 8 millones de dólares.

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Este caso, además, es curioso, pues el cantante y actor llegó a acogerse a la ley de la segunda oportunidad por estar en quiebra tan solo un año más tarde de haber tenido los Bitcoin, en 2015, llegando a contraer deudas incluso de 36 millones de dólares. Entonces, ¿por qué no usar la cantidad ya millonaria que por entonces tenía almacenada en Bitcoin?

Ahora la cuestión es, incluso, si el Tribunal de Quiebras pudiera reclamar el valor de los Bitcoin por fraude (aunque él asegure que se haya olvidado), algo que probablemente o bien veamos las próximas semanas, o bien veamos cuando 50 Cent liquide la inversión, si es que algún día ocurre (pues podría simplemente convertir ese dinero en otras criptomonedas con mayor rentabilidad).

8 millones de dólares olvidados en BTC casi durante 3 años

Los Bitcoin no fueron comprados por 50 Cent directamente, sino que los consiguió a cambio de discos. Básicamente, lo que hizo fue aceptar Bitcoin como método de pago, como hicieron muchos otros pioneros en aquel momento. Por entonces el Bitcoin tenía un valor de 662 dólares y el cantante llegó a amansar 400 000 dólares en su cartera de Bitcoin antes de ‘olvidarse’.

https://twitter.com/50cent/status/955908135922950144

Y el resto de la historia ya la sabemos: el Bitcoin sube como la espuma hasta los 19 187 dólares (ahora mismo en los 11 304 dólares debido a que ya lleva más de un mes de bajadas). Esas 600 y poco Bitcoin ahora valen, en su conjunto, unos 7 u 8’5 millones de dólares. Durante su mejor momento, cuando el BTC costaba 19 187 dólares, los 400 000 de 50 Cent se hubieran convertido en unos 11,5 millones de dólares.

El disco que le ha vuelto a convertir en millonario es ‘Animal Ambition‘, compuesto por ocho sencillos, y el que podría definirse como el peor de su carrera. Se vendieron unas 124 000 copias y cada una de ellas por entonces valía una fracción de Bitcoin.