Otro enorme paso para SpaceX, la compañía aeroespacial ha conseguido aterrizar el cohete Falcon 9 en una plataforma flotante.

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Hace unas horas SpaceX, la compañía de Elon Musk ha llevado a cabo una nueva misión de reabastecimiento para la ISS (Estación Espacial Internacional), el objetivo principal era lanzar la cápsula Dragon mediante el cohete Falcon 9, ya conocido.

Sin embargo, pese a que la misión principal era esa, una vez más había gran expectación por ver si el Falcon 9 sería capaz de regresar a la Tierra en perfectas condiciones… y lo ha hecho. SpaceX ha hecho historia, otra vez.

El Falcon 9 vuelve sano y salvo

El pasado mes de diciembre de 2015 SpaceX ya hizo historia, consiguió aterrizar un cohete Falcon 9 sobre suelo firme, sin embargo el aterrizaje sobre el mar (en una barcaza autónoma) se les resistía, pero por fin lo han conseguido.

falcon 9 space x

La misión CRS-8 del 8 de abril no pudo ir mejor, un lanzamiento perfecto, cumpliendo etapa por etapa todo lo que debía ocurrir según los cálculos… hasta que llegó el momento de la verdad: tras alcanzar velocidades seis veces superiores a la velocidad del sonido, era el momento de que el Falcon 9 regresase al planeta de manera controlada e intentar aterrizar verticalmente sobre una plataforma autónoma en mitad del océano.

Ya lo habían intentado en otras ocasiones sin éxito. En la última estuvieron cerca, pero una parte del soporte de aterrizaje se partió y desequilibró todo el conjunto, convirtiéndose en una bola de fuego al instante. Esta vez salió todo genial: el Falcon 9 se posó sobre la plataforma flotante autónoma con suavidad, apagando sus motores en el momento justo. Aquí podéis ver la retransmisión completa y la emoción de todos en la sede de SpaceX:

¿Por qué es tan importante el aterrizaje del Falcon 9?

Ya vimos hace unos días como Blue Origin, la compañía de Jeff Bezos, aterrizaba una vez más el cohete New Shepard, pero es que estos y SpaceX no están en la misma lucha, ni son comparables.

SpaceX quiere y puede revolucionar los viajes al espacio y, sobre todo, pueden conseguir que los costes se reduzcan una barbaridad, ahí es donde cobra importancia que el Falcon 9  vuelva en perfectas condiciones. Construir un cohete como el Falcon 9 tiene un coste de unos 60 millones de dólares por unidad, así que acabar destrozado tras cada misión no es lo ideal.

Sin embargo, volver a preparar un Falcon 9 ya utilizado (llenar de combustible, mantenimiento y puesta a punto) “sólo” cuesta unos 300.000 dólares. La diferencia es más que considerable y, además, un mismo cohete podría ser reutilizado para 10 – 20 misiones. El ahorro está ahí.

SpaceX ha hecho historia, pero no quiere decir que a partir de ahora todo vaya a ir perfecto en futuras misiones. Conseguir que el aterrizaje sobre la barcaza autónoma (se mueve automáticamente en base a la trayectoria del cohete) se complete requiere de muchos cálculos y también de factores externos que no se pueden controlar, como la meteorología.

Es un paso enorme y servirá para seguir perfeccionando el proceso de cara al futuro. Los de Elon Musk no pueden estar más contentos y el propio Musk más todavía entre el hito de SpaceX y el enorme revuelo que ha montado el Tesla Model 3.