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¿Son más cariñosos los perros o los gatos?

3 febrero, 2016 19:23

“¿A quién quieres más, a mamá o a papá?” Esa pregunta es una verdadera tortura que a muchos nos han hecho alguna vez, ya sea en serio o en broma y que, por lo general, no suele tener una respuesta clara. Puede que tengamos más cosas en común con uno de ellos; pero, por lo general, los queremos igual. Bien, cambiemos ahora la pregunta. “¿A quién quieres más, a tu perro o a tu gato?”. Esta pregunta también generará muchas respuestas diferentes, aunque es posible que predomine la victoria de los perros. Seguro que alguna vez habéis escuchado frases del tipo “los gatos son muy monos, pero van más por libre, los perros son más cariñosos”. Nosotros nos esforzamos en querer a los gatos, pero parece que son ellos los que no quieren saber nada de nosotros.  Pues bien, todo esto tiene una explicación científica y hoy os la voy a contar.

El papel de la oxitocina

Os hemos hablado tantas veces de la oxitocina, que seguro que ya sabéis que es conocida como la “hormona del amor”, por su implicación en la atracción sexual y el apego. Este apego no sólo se produce entre parejas sentimentales, sino que también crea los lazos afectivos entre las madres y sus bebés recién nacidos, debido al pico de oxitocina que se produce durante el parto. Y si la oxitocina despierta cariño entre humanos, ¿por qué no lo iba a hacer con nuestras mascotas? . Esa misma pregunta se la ha hizo el doctor Paul Zak, por lo que desarrolló un experimento con el objetivo de comprobarlo. Ya existen estudios previos que demuestran que los perros y sus amos experimentan un incremento de sus niveles de oxitocina mientras se miran a los ojos, pero no se han hecho experimentos similares con los gatos, por lo que éste estudio facilitaría poder comprobar resultados.

Para la realización de dicho experimento, Zak tomó a veinte humanos y sus mascotas, de las cuales una mitad eran perros y, la otra, gatos.  A continuación, dejó que los animales y sus dueños jugaran, tomando muestras de saliva de los primeros, antes y después del juego.  Tras analizar las muestras, comprobó que el incremento de los niveles de oxitocina producido en el caso de los perros eran cinco veces mayor que en sus compañeros felinos. Es más, sólo la mitad de los gatos experimentaron un incremento de la hormona, por lo que el dicho de que son más “despegados” que los perros queda perfectamente explicado.

¿A qué se deben estos resultados?

La explicación a estos resultados está en los hábitos evolutivos de ambos animales. Los perros provienen de cánidos como los lobos, que suelen cazar en grupo, por lo que tienden a tener conductas más sociales. En cambio, los gatos suelen cazar en solitario, aunque a veces lo hagan en grupo. Por eso, ellos no necesitan a nadie para sentirse seguros, mientras que los perros sí que dependen más de sus amos, razón que les lleva a crear más lazos afectivos con ellos.

A pesar de todo, estos resultados no son concluyentes, básicamente, porque fueron realizados en un laboratorio y los gatos son animales territoriales que se sienten muy incómodos fuera de los lugares que conocen, por lo que podrían haberse sentido intimidados y, por lo tanto, haber mostrado peor el cariño por sus amos.

Sea como sea, cada animal es un mundo y seguro que conocéis algún gato séper cariñoso, que sea la envidia de cualquier perro. Muchas veces nosotros no elegimos a las mascotas, sino que ellos nos eligen a nosotros, así que, si os eligió, puede que no lo demuestre, pero podéis estar seguros de su cariño. Algo diferente es el caso de los humanos, pues nunca se ha visto ni a un perro ni a un gato abandonar a sus dueños, mientras que el caso contrario es otro cantar. Hay cosas que ni siquiera la oxitocina puede solucionar.

Vía: IFL Science