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¿Qué sabemos hasta ahora sobre el Ébola?

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Cada vez es mayor la frecuencia con la que nos encontramos la palabra ‘Ébola‘ como titular de alguna noticia, y también aumenta así nuestra preocupación. El virus mortal que azota África y que está haciendo las maletas tiene a medio mundo en máxima precaución, y parece que los medios de comunicación no han dudado ni un momento en aprovecharse de cada caso en el que se presenten síntomas parecidos en personas de color para atemorizar a la población.

Pero, ¿qué sabemos realmente del Ébola? ¿estamos preocupándonos más de lo que debemos, o menos? En Medciencia queremos ayudaros a conocer hasta que punto debemos tomar precauciones y como debemos interpretar las noticias referentes al tema proporcionadas por los medios de comunicación.

¿Cómo es el virus del Ébola?

Identificado por primera vez en 1976, en la República Democrática del Congo y Sudán, el cual en un principio afectaba solo a animales como el chimpancé o a los murciélagos, logró ‘saltar‘ al ser humano. Esta transmisión se produjo a través de órganos, sangre, secreciones u otros líquidos de estos animales infectados por el virus.

En el ser humano se transmite a través del contacto directo, como membranas mucosas o soluciones de continuidad de la piel (heridas), en contacto con sangre, órganos, y otras secreciones de personas infectadas. Resumiendo, un estornudo, una herida, o la saliva, podrían ser vectores de este virus.

Entre los síntomas nos encontramos fiebre elevada, dolores musculares, dolor de cabeza y de garganta; seguido de vómitos, diarrea y disfunciones renal y hepática entre otras. A nivel de laboratorio, los científicos se han encontrado frente a una disminución del número de leucocitos (glóbulos blancos) y plaquetas, y la elevación de las enzimas hepáticas (marcadores de lesión en el hígado).

Hablamos de él en 2011, pero es ahora cuándo más los escuchamos, saturando los periódicos y telediarios.

El Ébola y el panorama mundial

Inquietante es la palabra que le atribuiría a la manera mediante la cual el virus se está desplazando por todo el mundo, y no estoy hablando del contagio precisamente, sino de la desinformación y el miedo que nos generan los grandes medios de comunicación.

Como comprobaréis, síntomas como fiebre elevada o dolores de cabeza son bastante comunes en los centros de salud, si a esto le añadimos una persona procedente de Liberia, Guinea o Nigeria, tenemos el desencadenante de una alerta.

¿Cómo influye esto en nosotros? Indirectamente, se está generando un plan de restricción al comercio y al sector de servicios de estos países, llegando hasta la necesidad de intervención de la OMS respecto al tema.

El paciente de Alicante y el caso del sacerdote repatriado a España

Uno de los casos que más me llamó la atención (y probablemente el que más debate generó) fue el caso de Miguel Pajares, sacerdote de misión en Liberia, que fue víctima del Ébola y que falleció el pasado 12 de agosto. Que fuese repatriado y acogido en el Hospital Carlos III en Madrid no gustó al populacho, iniciando el debate de si enviar un enfermo de un virus tan contagioso y peligroso como es el Ébola a un país sin los conocimientos necesarios para su tratamiento, y para más inri en la ciudad de Madrid, céntrica y con aeropuerto, era la mejor decisión.

Hace unos días, veíamos más noticias sobre el Ébola, donde se hablaba de la sospecha de su aparición en la provincia de Alicante. El paciente, un varón procedente de Nigeria, fue ingresado en el Hospital Sant Joan de Alicante, e inmediatamente fue aislado hasta que se analizara su caso. Falsa alarma, los síntomas eran parecidos pero el paciente no padecía de la enfermedad del virus del Ébola, para alivio de la población.

Recientemente se ha activado otro protocolo en Bilbao, tras el ingreso de un paciente vizcaíno, que procedería de Sierra Leona por motivos labores y cuyos síntomas eran parecidos a los del Ébola.

¿Cómo ha logrado el Ébola saltar nuestras defensas? ¿Existe cura?

La Universidad de Washigton ha descubierto que el virus posee una proteína conocida como VP24, que impide a nuestro sistema inmune dar la alarma de la infección del Ébola. Los resultados fueron publicados en al revista Cell Host & Microbe, dónde se detalló como esta proteína bloqueaba la actividad del interferón. Entender con más profundidad este proceso puede llevar a la clave para tratar la infección de este virus.

Respecto a la cura, se ha conseguido curar al 100% de los monos infectados con el Ébola con un conjunto de anticuerpos conocido como ZMapp. En el hombre, la mortalidad por el Ébola es de 9/10, una cifra lo suficientemente seria como para implicar a cada vez más investigadores en la búsqueda de una cura eficaz.

Por su parte, la vacuna aún parece estar lejos de ser una realidad.

ACTUALIZACIÓN (06/10/2014): Primer caso de contagio de Ébola en Europa

Y ni más ni menos que en Madrid, una auxiliar de enfermería que atendió a Manuel García Viejo, el misionero, ha dado positivo en los análisis de Ébola inquietando toda la península y disparando la noticia por las redes. Lo que no tiene ni pies ni cabeza son las vacaciones que esta señora se tomó días después del caso del misionero, dónde pudo haber contagiado el virus a muchos otros individuos ampliando enormemente el círculo. Casi 60 personas en contacto en el trabajo y sus familiares están bajo vigilancia; y siguen estudiando posibles casos.

Aunque la noticia sea suficiente como para preocuparnos, no es para nada extraño que un auxiliar o enfermero se llegase a contagiar de este virus, pues pese a las medidas de seguridad tomadas, cualquier secreción corporal de un enfermo podría colarse. La ministra de Sanidad, Ana Mato, afirma que la situación está controlada y que no debemos alarmarnos, así que solo nos queda esperar a que se desenvuelva el caso manteniendonos informados.

Conclusión

Para finalizar con este “resumen” sobre la enfermedad que sale cada día en los periódicos, desde MedCiencia queremos instar a que no cunda el pánico, pues como habéis podido comprobar (y hemos hecho hincapié en ello), los primeros síntomas del Ébola son fácilmente confundibles con muchísimas otras enfermedades bastante menos graves. Eso no quiere decir que no haya que estar atento y visitar nuestro centro de salud u hospital en caso de sospecha, pero bajo ningún concepto es necesario caer en la trampa de la gran alarma social que están generando los grandes medios, día tras día. Por nuestra parte, os mantendremos informados al respecto, siempre con rigor y sin aprovechar alarmas de este calibre. No es ético.

Fuente | Caso de Alicante | Sacerdote, Miguel Pajares | Nuevo caso en Europa