Tecnología

El abaratamiento de las impresoras 3D, mas cerca que nunca gracias una patente caducada

22 julio, 2013 11:03

La posibilidad de realizar copias idénticas es una de las características de los ordenadores que ha revolucionado la manera de pensar de mucha gente. ¿Qué valor tiene algo que es fácilmente reproducible? ¿Cómo pueden competir las compañías en un mercado semejante? ¿Qué posibilidades se abren para el público en general? Todas esas son preguntas que llevamos décadas haciéndonos, y que aún ocupan los titulares de la actualidad, sin una respuesta o solución clara. Lo que es innegable es que el mundo ha cambiado por ello, muchos dicen que a mejor, otros que a peor, pero ha cambiado. Y es muy posible que la próxima revolución esté a la vuelta de la esquina.

Las impresoras 3D han sido objeto de fascinación durante un tiempo, pero siempre han tenido ese aura de objeto inalcanzable para la mayoría que nunca iba a triunfar si no cambiaban las cosas. Pues bien, van camino de cambiar. De manera mas precisa, cambiará en Febrero del año que viene, cuando caducarán varias de las patentes que se aplican a la impresión 3D. Estas patentes han hecho imposible un auténtico mercado basado en la competencia, pero si todo sigue su curso pronto tendremos varios fabricantes luchando entre sí. Y eso debería conllevar procesos de fabricación cada vez mas eficientes y precios finales para el usuario cada vez menores.

Impresora 3D

Impresora 3D

No es que las impresoras 3D se vayan a popularizar el año que viene, pero al menos tendremos un punto de partida desde el cual es mas probable que dichos aparatos lleguen a los usuarios finales. Aquí en donde entra en juego los diversos movimientos libres, que ya han conseguido impresoras por unos 300 dólares. Evidentemente la calidad no será la de un modelo industrial, pero las nuevas patentes que se liberarán permitirán la creación de máquinas mucho mas precisas y de mejor calidad manteniendo o incluso bajando el precio.

Y mayor calidad conlleva copias mejores, que puedan compararse con el original al menos en la forma externa. Es aún pronto para elucubrar las consecuencias de este movimiento, pero lo que es seguro es que volveremos a hacernos las mismas preguntas de siempre.

Fuente | Quartz