Dario Amodei, CEO de Anthropic. Omicrono
Frenazo al "gratis total" en la IA: Anthropic duplica sus tarifas a los desarrolladores con la llegada de Fable 5 y Mythos 5
Anthropic lanza Claude Fable 5 y Mythos 5, sus nuevas IA más potentes, pero restringe su uso y duplica costes por seguridad.
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De cara a su salida a bolsa, la compañía Anthropic ha presentado de forma simultánea dos nuevas herramientas denominadas Claude Fable 5 y Claude Mythos 5.
La corporación asegura que ambas opciones superan las capacidades de la versión preliminar que se entregó en primavera. Aquel despliegue inicial de abril estuvo limitado a un grupo muy reducido de socios estratégicos debido a la prudencia de la empresa.
Los responsables del proyecto temían entonces que las funciones avanzadas fueran utilizadas por actores maliciosos para programar herramientas de intrusión informática. Ese escenario habría dejado desprotegidos a los equipos encargados de la seguridad digital en las redes corporativas.
Por este motivo, la firma tecnológica ha decidido mantener bajo estricta restricción el acceso a la versión comercial de Mythos 5. Solo un grupo seleccionado de corporaciones aliadas y ciertos investigadores del ámbito biológico pueden interactuar con este software en la actualidad.
La dirección de la entidad ha confirmado que trabaja junto a la administración de Estados Unidos para coordinar este despliegue confidencial. Por el contrario, la variante bautizada como Fable 5 sí está disponible de manera abierta para el público general.
Aunque comparte la misma base técnica que la versión restringida, incorpora importantes sistemas de moderación activos desde su estreno. Estas barreras operativas impedirán que los usuarios reciban respuestas sobre temas sensibles relacionados con la seguridad informática, la biología o la química.
Cuando el sistema detecte preguntas vinculadas a estas materias, desviará de forma automática al usuario hacia una versión anterior de la plataforma. El modelo encargado de resolver estas solicitudes específicas será el conocido Claude Opus 4.8.
Esta misma desviación se aplicará si se sospecha que un cliente intenta realizar un proceso de extracción de datos para entrenar otros sistemas menores. Los responsables del producto admiten que la estrategia actual busca priorizar la seguridad por encima de la total libertad de uso.
La jefa de producto, Diane Na Penn, explicó en una entrevista que llevan meses analizando cómo gestionar el potencial de detección de fallos de software. Los datos recopilados durante la fase de pruebas de primavera han resultado fundamentales para perfilar la política comercial actual.
Desde la empresa defienden que esta división de productos es la única vía viable para ofrecer valor minimizando los peligros asociados. Reconocen que los filtros actuales son muy estrictos y podrían desviar consultas legítimas de usuarios que no tienen malas intenciones.
Con el paso del tiempo esperan perfeccionar estos mecanismos de clasificación para que resulten bastante más precisos en sus análisis. La meta final es sustituir estas restricciones por un programa de acceso confiable que se abrirá de manera progresiva.
Diane Na Penn en una presentación de Anthropic Omicrono
La dirección de la firma asume que el resto de competidores del mercado privado y del software libre ofrecerán capacidades similares pronto. Por ello, urge a la industria y a las administraciones públicas a reforzar sus defensas antes de la expansión de estas tecnologías.
Los nuevos modelos ofrecen un rendimiento superior en tareas de diseño técnico y en labores que requieren de comprensión visual avanzada. Sin embargo, estas mejoras conllevan un incremento notable en las tarifas fijadas para los desarrolladores de aplicaciones.
El coste se sitúa en 10 dólares por cada millón de elementos de entrada y 50 dólares por cada millón de salida. Estas cifras duplican los precios de los servicios anteriores de la firma, aunque rebajan el coste de la versión de primavera.
Este lanzamiento limitado evidencia la tensión comercial por posicionarse en el mercado antes de que se resuelvan las dudas de seguridad. La competencia directa, OpenAI, también ha realizado movimientos similares reuniendo a expertos para evaluar las capacidades de defensa informática.
Ambas organizaciones han iniciado los trámites confidenciales para salir a bolsa y buscan atraer el interés de potenciales inversores financieros. Todavía queda por ver si las barreras implementadas en estas semanas resistirán el uso intensivo por parte del público masivo.
Durante las fases de prueba previas los analistas dedicaron más de mil horas a buscar vulnerabilidades sin encontrar fallos críticos generales. A pesar de estos buenos resultados, los temores sobre el uso indebido de la tecnología siguen condicionando las decisiones de la empresa.