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Llevamos años escuchando a los gurús tecnológicos de la IA vaticinar un apocalipsis laboral por culpa de esta tecnología, que aspira a quitarnos el trabajo y a eliminar "clases enteras de empleos".

El último en lanzar esta clase de mensajes ha sido Mustafa Suleyman, que ha explicado en una entrevista a Financial Times que la mayoría de los trabajos considerados de 'collar blanco' serán automatizados por la IA en apenas un año.

Y es que el llamado trabajador de cuello blanco se refiere al empleado asalariado con escasos estudios y que ha poblado oficinas, administraciones o estratos corporativos de empresas de todo tipo de sectores.

Mustafa Suleyman: adiós a los trabajos white-collar

La charla se realizó en conjunto con Roula Khalaf, editora del Financial Times, y giró en gran parte sobre la inteligencia artificial. Suleyman, como no podía ser de otra forma, habló del concepto de la inteligencia artificial general (AGI).

A la hora de explicar las diferencias entre la superinteligencia artificial o la AGI, Suleyman habla sobre la idea de construir un sistema capaz de hacer la mayoría de tareas que un humano podría realizar en poco tiempo.

O más bien, un humano profesional en un puesto de trabajo profesional y de forma diaria. Define la superinteligencia artificial como "una AGI de grado profesional" que podría llegar a automatizar una gran parte de las labores actuales.

Khalaf pregunta a Suleyman sobre cuánto tiempo tardará la IA en poder realizar estas labores, y el CEO llega a una conclusión tremendamente catastrofista. Cree que estamos a apenas un año y medio de que esto ocurra.

"Creo que vamos a tener un rendimiento de nivel humano en la mayoría, si no toda, las tareas profesionales", dice Suleyman. No solo eso; apunta directamente a estos trabajos white-collar y los pone en la picota.

"Así que, los trabajos white-collar donde estás sentado en un ordenador, ya sea siendo un abogado, o un consultor o un project manager o un jefe de marketing, [...] serán automatizados por una inteligencia artificial", sentencia el CEO.

Mustafa Suleyman en una imagen de archivo. Microsoft Omicrono

Lo harán, añade, en un lapso de unos 12 a 18 meses. Justifica su respuesta asegurando que esto ya se está viendo en el campo de la ingeniería de software, donde una buena parte de los ingenieros usan IAs para sus trabajos de producción.

Estas declaraciones se unen a las que otras personalidades de la IA han ido soltando en los últimos meses, incluyendo a Sam Altman, CEO de OpenAI o Jensen Huang, CEO de Nvidia.

Lo cierto es que la industria de la inteligencia artificial se enfrenta a un momento de incertidumbre. OpenAI se encuentra en una situación delicada, quemando grandes cantidades de capital, lo que la ha forzado a meter anuncios en su app estrella, ChatGPT.

Por si fuera poco, proyectos como Stargate de Microsoft y OpenAI copan titulares ante la búsqueda incansable tanto de la superinteligencia artificial como de la AGI. Ambos conceptos que ni siquiera se han demostrado como certeramente posibles.

Un robot ejerciendo de cajero en un supermercado en una imagen creada por la IA.

Un estudio publicado en Harvard Business Review especifica que la inclusión de la inteligencia artificial generativa en ciertos trabajos no solo no mejora la productividad, sino que la reduce causando burnout a sus empleados.

Estos mensajes catastrofistas se han ido mezclando con promesas inocuas que vaticinaban cómo la IA ahorraría tiempo y trabajo a los usuarios. Estos estudios demuestran justo lo contrario.

A todo esto debemos de sumarle el atisbo de una posible burbuja que amenaza a los grandes promotores de la inteligencia artificial, incluyendo a titanes como Google, Nvidia o la misma OpenAI.