Sam Altman, CEO de OpenAI

Sam Altman, CEO de OpenAI Europa Press

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Sam Altman, creador de ChatGPT, reflexiona tras usar su nueva IA Codex: "Me sentí un poco inútil y fue triste"

OpenAI lanza Codex, la nueva app relacionada con ChatGPT que convierte a GPT-5.2-Codex en un centro de comando de agentes IA.

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Tras la confirmación de la nueva red social en la que está trabajando OpenAI, Sam Altman ha lanzado una reflexión sobre el uso de la IA y el impacto en las personas.

Va al hilo del anuncio de la nueva app para Mac dedicada a trabajar con su agente de programación de IA, Codex.

Es una app diferente a la de ChatGPT y que tiene como objetivo ser un centro de comando, no solo para dirigir agentes de codificación, sino para gestionarlos en diversos proyectos y tareas.

Sam Altman, desde su cuenta en X (antes Twitter), recoge parte de la experiencia que ha sido diseñar una app con Codex la semana pasada.

Señaló que está muy entusiasmado sobre la inteligencia artificial, aunque "se salió del guión" para compartir unos pensamientos.

Sus palabras fueron estas: "Diseñé una app con Codex la semana pasada. Fue muy divertido. Luego empecé a pedirle ideas para nuevas funcionalidades y, al menos en un par de ellos, eran mejores de las que yo tenía en mente".

A continuación lanza una frase que suele revolotear como una sensación por las cabezas de los que usan diariamente una IA como ChatGPT u otras.

Sorprende que el propio CEO de OpenAI se exprese así: "Me sentí un poco inútil y fue triste".

Para entender mejor por dónde va Sam Altman, hay que dirigirse al siguiente comentario que publica en ese mismo hilo que creó en su cuenta en X.

Sigue con: "Estoy seguro de que encontraremos formas mucho mejores y más interesantes de pasar el tiempo, y nuevas e increíbles maneras de sernos útiles los unos a los otros, pero siento nostalgia del presente".

Un momento de vulnerabilidad y ambivalencia por el que pasa Sam Altman y que comparte con sus más de 4,2 millones de seguidores en X.

Imagen de la nueva app Codex de OpenAI

Imagen de la nueva app Codex de OpenAI

Sobre todo porque expresa el sentir sobre una tecnología que él mismo está construyendo, y una crisis existencial ante la IA y por lo que está por venir, ya que es el primer paso hacia AGI o la Superinteligencia artificial.

Hay un trasfondo detrás de esa "nostalgia del presente", ya que solemos valorarnos según nuestra capacidad de tener ideas y resolver problemas.

Problemas e ideas que ahora brotan a golpe de teclado cuando una IA como la de ChatGPT, Gemini o Claude nos responde.

El sentimiento de sentirse prescindible está invadiendo todos los recovecos de los sectores productivos de una sociedad y sistema abocado a una transformación brutal hacia una inteligencia artificial general (AGI), que ni las eminencias de la IA saben hacia dónde nos lleva.

"La nostalgia del presente" de Sam Altman coincide con lo que la American Psychological Association define en un estudio publicado en 2024 como nuevo factor de estrés laboral: la pérdida de identidad profesional frente a la automatización cognitiva.

Cabe recordar que Sam Altman está dirigiendo una compañía que tiene múltiples frentes abiertos y está en una posición que ya no es tan dominadora como lo fue el año pasado.

Posiblemente por errores propios al intentar abarcar tantas vertientes (Sora o el modo adulto), o por la maniobrabilidad de sus competidores como Google con Gemini o Anthropic con Claude, que están ejerciendo una presión infinita sobre las cabezas de los dirigentes de OpenAI.

Esas palabras de Sam Altman pueden ser más bien una proyección propia hacia el exterior de la gran responsabilidad que recae en sus manos, o simplemente una verdad simplemente aterradora: el ser prescindibles.