La utilidad de las apps que avisan de exposición a la COVID, como Radar COVID en España, se ha puesto en entredicho en muchas ocasiones; y ya han sido protagonistas de un par de polémicas relacionadas con la privacidad con apps que filtran datos.

Noticias relacionadas

La idea de una app que registra todos nuestros movimientos, y con quién hemos estado, le sonará distópica a cualquiera; es por eso que Google y Apple firmaron una alianza histórica para desarrollar una tecnología que permitiese el rastreo del coronavirus, protegiendo la privacidad de los usuarios.

Sin embargo, ese enfoque también recibió críticas, especialmente de organizaciones y gobiernos que afirmaban necesitar datos adicionales para luchar contra la pandemia. 

App contra la COVID

El gobierno británico de Boris Johnson fue uno de los que decidió seguir su propio camino, con una app que obtenía más datos de los usuarios; pero no usar la plataforma de Google y Apple hizo que fuese prácticamente inútil.

Es por eso que el NHS, el servicio de salud nacional británico, decidió después lanzar una nueva app de rastreo, llamada NHS COVID-19, que sí usa esta nueva tecnología igual que Radar COVID. Sin embargo, hoy la última versión de esa app ha sido bloqueada por vulnerar los términos de servicio que deben seguir todos los desarrolladores.

Según informa la BBC, el problema llegó con la nueva actualización de la app, que ahora pide la localización de los usuarios; ese es un dato que no puede obtener gracias a las protecciones implementadas por Google y Apple en las apps de rastreo de COVID-19. Además, pedir datos adicionales para saltarse esas protecciones va en contra de los términos de uso.

Un centro de salud del NHS en el centro de Londres. Reuters.

Ya sea por una interpretación diferente de las reglas, o por desconocimiento de los desarrolladores, con la nueva actualización la app pide a los usuarios que compartan su localización precisa. Eso se hace justo cuando están escaneando el código QR que indica que han dado positivo; entonces, la app avisa a todos los usuarios con los que la persona ha estado en contacto, sin compartir su nombre ni su localización.

Debido a que la actualización vulnera los términos impuestos por Apple y Google, ambas compañías han decidido bloquearla en la App Store y la Play Store; sin embargo, la app sigue estando disponible, aunque sólo con la actualización publicada el pasado marzo y sin la solicitud de localización.

Sin excepciones

Aunque pueda parecer una decisión algo extrema, Apple y Google ya avisaron antes del lanzamiento de su tecnología de rastreo que no iban a permitir la geolocalización de los usuarios.

Para empezar, esta tecnología sólo está disponible para los gobiernos y entidades de la salud, que deben aceptar los términos de uso; entre estos se encuentra una referencia clara que prohíbe obtener la localización del usuario con cualquiera de los métodos disponibles.

La app de la NHS contra la COVID NHS Omicrono

Las apps de rastreo de coronavirus ya estaban en el centro de la polémica por aquel entonces, siendo criticadas como una herramienta de espionaje para los gobiernos; para calmar esos miedos, Apple y Google implementaron una serie de medidas para limitar la cantidad de datos que se pueden obtener.

Un representante del Departamento de Salud del gobierno de Johnson no ha explicado por qué la app necesitaba la localización del usuario, pero sí que afirma que continúan en discusiones con Google y Apple sobre la actualización de la app. De hecho, aclara que la actualización sólo se ha “retrasado”, dando a entender que podría volver pronto en otra forma, tal vez quitando la geolocalización.