Si coges cualquier ordenador personal vendido en España aleatoriamente, lo más probable es que lleve Windows. A estas alturas ya es innegable que ha sido el vencedor de la guerra por los PCs, con los Mac y los Linux demasiado lejos para suponer una diferencia.

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No sabemos si esto seguirá siendo cierto en el futuro, con el lanzamiento de nuevos MacBook con procesador Apple, o si el concepto de 'ordenador' cambiará demasiado. Lo que está claro es que Windows lleva décadas como la opción por defecto.

Y todo empezó hace 35 años, con el lanzamiento de Windows 1.0; aunque esto no es totalmente cierto, ya que en realidad, las primeras versiones de Windows no convencieron a los usuarios, ni pretendían hacerlo.

Cumpleaños de Windows

Aunque pueda parecer extraño, en su día Windows no era más que una curiosidad, una opción que no cambió la manera de hacer las cosas de forma significativa. Eso es porque cuando Windows 1.0 fue lanzado, el 20 de noviembre de 1985, la reina era la terminal de comandos.

Las interfaces gráficas ya existían, siendo el Xerox Alto el primer verdadero pionero al presentar opciones y elementos de manera gráfica; pero a principios de los 80, la mayoría del trabajo con ordenador se hacía introduciendo comandos de texto. Era más rápido, directo y lo que había aprendido la mayoría de la gente.

Windows 1.0 destacaba por su interfaz gráfica Microsoft Omicrono

Pero la idea de la interfaz gráfica tenía un gran potencial, como demostraba el hecho de que tanto Apple como Microsoft presentaron la suya al mismo tiempo, en 1983; aunque hay cierta polémica sobre si Bill Gates le robó la idea a Steve Jobs.

Un potencial que no estaba presente en Windows 1.0. Originalmente, Windows no era un sistema operativo independiente, sino que se ejecutaba encima de MS-DOS, el sistema de terminal de comandos de Microsoft (que también tiene un origen polémico).

Inicios difíciles

Por lo tanto, de todo el trabajo real se encargaba MS-DOS, y Windows sólo era una manera más amigable de hacer las cosas; pero con muchas limitaciones y problemas añadidos. No fue hasta diez años después, con Windows 95, que MS-DOS y Windows se fusionaron en un sólo producto; y aún así, no fue hasta Windows 2000 que los usuarios dejaron de depender de MS-DOS.

Por lo tanto, los inicios de Windows fueron muy humildes, pero ya entonces se adivinaba la genialidad. Por ejemplo, con la llegada de la multitarea, al poder tener varios programas abiertos al mismo tiempo, cada uno visible en su ventana; algo que tuvo que ser una pequeña revolución en su día. También fomentó el uso del ratón, todo un imprescindible, y el hardware evolucionó para permitir gráficos cada vez más detallados y colores con más profundidad.

Windows 1.0 no es importante por lo que podía ofrecer, sino por presentar a los usuarios las posibilidades que esperaban en el futuro.