Un perro robot transportando a una niña

Un perro robot transportando a una niña Omicrono

Hardware

China cambia las reglas: crea un nuevo robot autónomo "mitad perro, mitad taxi" que es capaz de llevar a los niños al colegio

Los robots en China están empezando a realizar tareas que en Occidente nos parecen impensables, como poder llevar a los niños al colegio.

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China está realizando una apuesta fortísima por la robótica. Es algo que su propia infraestructura industrial favorece, pero que el gobierno tiene claro es el futuro.

La crisis demográfica global no ha dejado al país asiático de lado y se espera que en unas pocas décadas haya cientos de millones menos de ciudadanos en ese país.

Por eso muchas empresas están destinando recursos a crear robots de todo tipo. Pero, incluso sabiendo eso, es llamativa la imagen de un perro mecánico articulado que camina de forma autónoma por la acera y lleva a los niños al colegio.

El fin de la "ruta escolar" tal y como la conocemos

En un vídeo publicado en redes chinas, que luego ha saltado a las occidentales, se ve un robot tipo perro de la empresa Juwei Technology's Robots, que está captando grandes inversiones en los últimos meses. Es un robot de cuatro patas, con una estética que nos recuerda inevitablemente a los famosos diseños de Boston Dynamics, pero "domesticado" y equipado con un asiento infantil.

La escena parece idílica: una niña sale de su casa, se sienta en el lomo de este robot y, mientras ella se toma tranquilamente una bebida, el robot se encarga de todo.

Cruza pasos de cebra, esquiva obstáculos, saluda (o casi) a los transeúntes y llega a la puerta del colegio con una precisión matemática.

La ingeniería detrás del "perro-bus"

No estamos ante un juguete de plástico que se mueve por control remoto. Lo que vemos en las imágenes es una pieza de ingeniería bastante avanzada. El dispositivo cuenta con un sistema de navegación autónoma apoyado en sensores LiDAR y cámaras de visión artificial.

Esto le permite mapear el entorno en tiempo real, identificando no solo el camino, sino también elementos dinámicos: otros peatones, perros (de los de verdad) y, lo más importante, el tráfico.

Estabilidad y carga: los pilares del diseño

Uno de los puntos que más sorprende es su capacidad de carga. Según las especificaciones, este robot puede soportar hasta 200 kg en carga dinámica. Eso significa que no solo podría llevar a un niño, sino que un adulto podría montarse en él sin que las articulaciones del robot sufran lo más mínimo.

La estabilidad es otro factor clave. Al tener cuatro patas articuladas, el robot puede adaptarse a terrenos irregulares donde un patinete o una silla de ruedas convencional sufrirían. Puede subir pequeños bordillos, caminar sobre césped o pavimentos adoquinados manteniendo el asiento siempre nivelado.

Autonomía para todo el día

Otro dato que nos deja la boca abierta es su batería. Promete hasta 12 horas de autonomía. Teniendo en cuenta el gasto energético que supone mover motores para articular cuatro patas y mantener el equilibrio, es una cifra impresionante.

El mismo robot en otro entorno

El mismo robot en otro entorno Omicrono

Esto permitiría que el robot haga el trayecto de ida al colegio, regrese a casa solo con su función de retorno autónomo, y vuelva a por el niño por la tarde sin necesidad de pasar por el enchufe.

¿Seguridad o temeridad? El gran debate

Con todo, hay aún muchas cosas que contemplar. Para empezar, la vulnerabilidad ante el tráfico. Por muy inteligente que sea el robot, las ciudades no están diseñadas para ellos.

Un coche que se salta un semáforo o un conductor distraído son riesgos que un robot, por muy avanzado que sea, no siempre puede evitar con la misma agilidad que un humano.

Por otro lado, algunos usuarios han comentado el riesgo del factor humano. ¿Qué impide que alguien intente llevarse el robot con el niño encima? ¿O que un perro grande se asuste y ataque a la máquina provocando una caída? La interacción social con un robot de este tamaño en espacios públicos es todavía un territorio inexplorado.

Por último, está el problema de la legislación. ¿Es un vehículo de movilidad personal? ¿Es un juguete? ¿Necesita seguro de responsabilidad civil? Actualmente, ver algo así fuera de China es muy improbable.

Evolución

Hace diez años, los robots de Boston Dynamics apenas podían caminar sin cables y ahora tenemos versiones comerciales capaces de llevar a una persona de forma autónoma por una ciudad.

Es seguro que no vamos a ver estos robots en nuestras calles mañana mismo. La infraestructura y la mentalidad colectiva aún tienen que evolucionar. Pero lo que está claro es que la robótica de servicios ha salido del laboratorio y está empezando a plantearse como algo normal.