Dron de bambú. Omicrono
China desarrolla el primer dron de fibra de bambú del mundo: pesa solo 7 kilos y puede volar a más de 100 kilómetros por hora
El dispositivo, que pesa un 20% menos que los modelos de carbono y cuesta cuatro veces menos, ha completado 100 pruebas de vuelo.
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A la hora de pensar en drones, es inevitable pensar en modelos de combate y en dispositivos industriales, debido al contexto bélico actual en el mundo. No obstante, no todos los proyectos relacionados con drones son así, y este modelo hecho en bambú lo demuestra.
Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación e Innovación de Ningbo en la Universidad de Beihan ha conseguido poner en el aire un dron de rotor inclinable con alas hechas en bambú, consiguiendo aligerar su peso un 20%.
Tal y como detalla la agencia de noticias Xinhua de China, la estructura del dron está constituida en más del 25% por materiales compuestos a base de bambú. De esta forma, este se convierte en el primer dron UAV de ala fija en todo el mundo en usar dicho material a gran escala.
El dron de bambú ultraligero
Este dispositivo fue desarrollado en conjunto por el Instituto en colaboración con el Grupo Tecnológico Long Bamboo, con el objetivo de crear un producto de alto rendimiento basado en la innovación sostenible con el medio ambiente.
Estamos ante un dispositivo de unos 2,5 metros de envergadura y que pesa unos 7 kilos. En su vuelo inaugural ubicado en Tianjin, el dron pudo mostrar sus capacidades para despegar y aterrizar de forma vertical, así como su autonomía de más o menos una hora.
Dron en pleno vuelo. Omicrono
Lo más sorprendente es que esta aeronave puede superar de forma holgada los 100 kilómetros por hora de velocidad, gracias al uso de materiales basados en bambú. La estructura es la gran beneficiada de este enfoque sostenible.
Y es que el dron es sustancialmente más ligero que aeronaves fabricadas en fibra de carbono; más de un 20%. Lo mejor es que el bambú es más barato que la fibra de carbono, por lo que se ahorran costes de fabricación.
El Centro Internacional del Bambú y el Ratán, que anunció el éxito del vuelo inaugural del dron, explica que el compuesto de bambú cuesta una cuarta parte que la tela de fibra de carbono usada en entornos aeronáuticos.
Sin embargo, no fue fácil. Qin Daochun, investigador principal del proyecto, explicó que el desarrollo de estos compuestos para la aviación requirió la cumplimentación de ciertos estándares mecánicos y sobrepasar desafíos técnicos de todo tipo.
Dron en pleno vuelo. Omicrono
No es para menos; según Daochun, su equipo llevó a cabo más de 100 experimentos utilizando estándares de aeronavegabilidad moderna antes de desarrollar el compuesto que da vida a este dron, el cual destaca por su alta resistencia y su facilidad para ser moldeado y readaptado.
Lian Jianchang, presidente de Long Bamboo Technology Group, relató que esta es solo la punta de lanza de las numerosas aplicaciones que la compañía explorará para aprovechar las características intrínsecas del bambú.