Robot humanoide de Xiaomi.

Robot humanoide de Xiaomi. Xiaomi Omicrono

Hardware

Xiaomi da un paso de gigante: pone a trabajar a su robot humanoide como operario en su fábrica de coches eléctricos

La empresa sigue los pasos de otras compañías automovilísticas y adopta la automatización robótica en forma de pruebas piloto controladas.

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La reciente prueba piloto de BMW que puso a trabajar robots humanoides en factorías de Alemania es solo la punta del iceberg de una revolución robótica que adoptarán todo tipo de empresas, incluyendo Xiaomi.

Lei Jun, CEO de Xiaomi, ha realizado una publicación en la plataforma china WeChat acerca de los avances relacionados con la robótica de la compañía, en la que detallan cómo estos dispositivos ya han empezado a realizar labores en factorías oficiales.

El robot humanoide estrella de Xiaomi ya ha comenzado a operar de forma autónoma en varias tareas específicas con tareas que van desde la carga de tuercas autorroscantes hasta la manipulación de elementos industriales como contenedores.

Los robots de Xiaomi ya trabajan en fábricas

Tal y como explica el propio Jun en su comunicado, el robot de Xiaomi se vale de su modelo de Visión, Lenguaje y Acción (VLA) Xiaomi-Robotics-0. Lo hace además combinando estos sistemas con capacidades de percepción multimodal y tecnología de aprendizaje de refuerzo.

El CEO se jacta del proceso de aprendizaje y mejora progresivo de sus robots humanoides, al asegurar que estos equipos pueden superar indicadores clave como el tiempo medio entre fallos o la tasa de éxito en tareas totalmente individuales.

Vídeo | Así son los robots que fabrica Xiaomi para funciones de manufacturas

En un documento detallando todos los pormenores de sus robots humanoides a nivel técnico, Xiaomi explica que los modelos VLA pueden dotar a estos dispositivos de un sistema de percepción táctil clave en su desempeño.

La empresa hizo que dos robots Xiaomi operaran de forma totalmente autónoma durante 3 horas en una fábrica real, en una estación de instalación de tuercas autorroscantes. La tasa de éxito en la instalación simultánea de ambos lados fue del 90,2%.

En dicho proceso, el robot recoge las tuercas de un alimentador automático y las coloca en un dispositivo de posicionamiento para apretarlas posteriormente. Se sirven de un transportador deslizante y de una estación de apretado que posiciona y bloquea las tuercas.

Después de depositar las tuercas en el útil de posicionamiento, se realiza el apretado o atornillado automatizado del puesto. Esa tasa de éxito se logró mientras ambos robots colocaban de forma simultánea las tuercas en ambos lados de la pieza.

Robot de Xiaomi poniendo tuercas autorroscantes.

Robot de Xiaomi poniendo tuercas autorroscantes. Xiaomi Omicrono

En el documento detallan que la parte más complicada de todo este procedimiento es la propia instalación de la tuerca autorroscante, que requiere una alineación lo más precisa posible y un enganche fiable con el pasador de posicionamiento.

Detalles como la estructura estriada en la tuerca autorroscante, la postura variable de la mano en el proceso de manipulación de la pieza o el efecto de tracción de la fuerza magnética en el pasador, dice Xiaomi, "aumentaron significativamente la dificultad del montaje".

Todo ello mientras los robots humanoides se ajustaban a un complicado ciclo de producción de hasta 76 segundos, en una línea industrial que requiere de lapsos de tiempo específicos y ajustados para mantener los rendimientos requeridos.

El documento técnico es una pieza de información muy detallada que nos habla de aspectos como la capacitación de principio a fin, la percepción multimodal o el control del movimiento de cuerpo completo.

Esquema de capacitación del modelo VLA.

Esquema de capacitación del modelo VLA. Xiaomi Omicrono

Por ejemplo, en el proceso de capacitación, vemos que el robot puede aprender de forma continuada gracias a las experiencias de interacción en entornos físicos reales, lo que garantiza rendimientos estables y fiables en condiciones complejas.

La capacitación consta de varias bases. Un modelo ya mencionado VLA, con preentrenamiento de datos ontología cruzada y un diseño de espacio de acción unificado, un marco de entrenamiento conjunto de VLA y RL y una fusión de información 'táctil'.

En este último punto se introduce una retroalimentación táctil vital en escenarios de operaciones de fábrica, que involucran "una gran cantidad de contactos densos". Esto mejora la estabilidad y la solidez de la ejecución de tareas.

La percepción multimodal, por otro lado, sirve para respaldar las decisiones del robot en la planificación de tareas y proporcionar señales en forma de recompensa para el aprendizaje de refuerzo.

Robots de Xiaomi poniendo tuercas autorroscantes.

Robots de Xiaomi poniendo tuercas autorroscantes. Xiaomi Omicrono

Se integran en este sentido la visión, el tacto y la propiocepción articular para "realizar una percepción colaborativa y un juicio integral del proceso de operación", reduciendo por el camino la probabilidad de un "juicio erróneo del estado" en condiciones de trabajo.

A esto le sumamos un control de movimiento de cuerpo completo, gracias a una arquitectura híbrida que integra el control de optimización y el aprendizaje por refuerzo. Se ejecutan además ambas estrategias de forma selectiva según los indicadores de estabilidad del sistema.

Sin embargo, el directivo también admite que existe "una brecha enorme e insalvable" entre las llamadas operaciones robóticas controladas en laboratorios y en fábricas o en entornos reales, como es el tiempo de ciclo de producción.

Mientras que en un laboratorio un robot puede otorgar "un éxito tras 10.000 fracasos" sin demasiado problema, en una fábrica real se necesita que cada tarea se realice correctamente entre 10.000 intentos, con el objetivo de cumplir con los requisitos de producción.

Robot de Xiaomi poniendo tuercas autorroscantes.

Robot de Xiaomi poniendo tuercas autorroscantes. Xiaomi Omicrono

Cabe destacar que la tarea de las tuercas autorroscantes es solo la punta de lanza de Xiaomi en una aplicación prometida a gran escala en el sector de la fabricación de automóviles. Sin embargo, existen baches a superar.

Para alcanzar esta implementación industrial amplificada, Xiaomi necesita realizar avances sistemáticos en el tiempo del ciclo de producción y en la tasa de rendimiento, con desafíos tecnológicos claros en el horizonte.

Entre ellos nos encontramos "la coordinación eficiente de todo el cuerpo en operaciones móviles y la mejora de la eficiencia operativa mediante manos móviles", explica Xiaomi. Para ello, ya se han hecho implementaciones y verificaciones en otras estaciones que "progresan a buen ritmo".