No ha llegado a España, pero se ha hablado bastante en nuestro país sobre Waymo, el servicio de robotaxis autónomos de Alphabet. Una idea que hasta hace nada era un simple proyecto para ayudar a Google a impulsar su tecnología de coches autónomos. Ahora es una realidad.

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Waymo ya es público. El servicio que estaba de pruebas en los Estados Unidos ha estado reservado a unos pocos usuarios de prueba, y ahora se ha convertido en algo lo suficientemente maduro como para que de su paso natural al mercado del consumidor.

A partir de esta misma semana, los taxis autónomos de Waymo podrán ser usados con libertad por los usuarios de Waymo One, la app disponible para smartphones. Podrán hacer viajes totalmente solos, sin conductor, y podrán traer en los viajes tanto a amigos como familiares.

Robotaxis de Google

Por ahora solo los usuarios que tengan la app podrán hacer uso del servicio. Estos usuarios son los que, bajo contratos de confidencialidad, han estado probando Waymo por Phoenix con la supervisión de Google. Posteriormente, Waymo abrirá Waymo One a personas externas, pidiendo a estos que compartan sus experiencias.

Aunque esto no es del todo verdad, ya que si bien los robotaxis de Waymo son autónomos, siguen teniendo un operador humano dentro del vehículo. Sí, hay coches en sus flotas que poco a poco están probando a prescindir de esta figura, pero actualmente hay demasiadas implicaciones de seguridad que obligan a que este operador esté presente en caso de accidente.

Por el resto, los coches autónomos de Waymo funcionan igual a como hemos visto en otros coches, como los Tesla. Se conducen solos a través de la ciudad de Phoenix, y lo hace gracias a la plétora de sensores que van equipados en el vehículo. La empresa, no obstante, espera que a "corto plazo" la totalidad de los viajes de la firma "sean completamente autónomos", según asegura John Krafcik, CEO de Waymo.

Aún queda camino

Por mucho que nos guste la idea, esto no implica que automáticamente vayamos a ver coches de Google autónomos en las carreteras españolas. Cada ciudad y país es diferente, y esto acarrea acatar una serie de regulaciones que dependerán de cada una. Depende, en última instancia, de si una ciudad quiere a estos coches circulando sin conductor. Algo poco probable si esta ciudad no tiene una infraestructura que lo permita.

Por ende, los robotaxis de Google se quedarán por ahora en la propia Phoenix, en Estados Unidos. Pasará un tiempo quizás bastante amplio hasta que se compruebe que los coches de Waymo son lo suficientemente seguros como para permitirles circular con personas dentro pero sin operarios humanos. Y dado los problemas que otras empresas como Uber han tenido en el pasado, esto parece un futuro lejano.