Tu próxima pulsera de actividad de Fitbit puede ser capaz de detectar si padeces de COVID-19, gracias a una colaboración del fabricante con investigadores de la Universidad de Stanford, EEUU.

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Las pulseras de actividad ya se han convertido en poco menos que imprescindibles para muchas personas, ya estén interesadas en el fitness o no; de hecho, recibirlas como regalo puede ser una buena excusa para empezar a ejercitarse un poco más.

Sin embargo, esa no es la prioridad ahora mismo, en medio de un confinamiento por la expansión del coronavirus por todo el mundo. Pero eso no significa que nuestras pulseras no sirvan para nada en esta situación.

Fitbit contra el coronavirus

De hecho, los wearables pueden ser la clave para volver a una vida normal después del confinamiento; porque el coronavirus no va a desaparecer de un día para otro, y nos veremos obligados a cambiar nuestros hábitos y estar atentos a posibles síntomas.

Los algoritmos que están siendo desarrollados por investigadores de Stanford se centran en usar los datos obtenidos por estas pulseras para detectar posibles síntomas de coronavirus.

El proyecto nació cuando estimaron que los wearables obtienen al menos 250.000 mediciones diarias sobre el cuerpo del usuario; datos que pueden ser muy útiles para comprobar el progreso de nuestro plan de ejercicios, pero también para comprobar si hemos sido contagiados de coronavirus.

Esto será algo especialmente importante con personas asintomáticas, que padecen el COVID-19 pero no muestran síntomas evidentes de ello, y por lo tanto pueden contagiar a otras personas sin darse cuenta. Una detección temprana de los primeros indicios puede ser clave para evitar un repunte en los contagios.

Fitbit Versa Lite Fitbit

Fitbit, que fue comprada por Google el año pasado, aportará 1.000 unidades de sus pulseras inteligentes, además de los datos de 30 millones de usuarios que participan voluntariamente en su programa. La compañía mostrará un mensaje en el que se anima a los usuarios a aportar sus datos para la investigación. Usando esa información los científicos quieren comprobar cómo se expande la enfermedad, y qué pistas deben buscar.

En base a eso, se crearán algoritmos diseñados para cada dispositivos, que deberían ser capaces de ignorar falsos positivos (como aumento de la tensión por diferentes eventos). De esta colaboración, Fitbit también aprenderá cómo el contagio se extiende en su comunidad de usuarios, lo que ayudará para desarrollar dispositivos capaces de detectarlo.