Las bolas espaciales halladas en la playa australiana.

Las "bolas espaciales" halladas en la playa australiana. Agencia Espacial Australiana Omicrono

Aviación y Espacio

Australia se encuentra unas curiosas esferas metálicas no identificadas en una playa: son "restos de un cohete extranjero"

El hallazgo de seis esferas metálicas con posible combustible tóxico desencadena emergencia mientras las autoridades investigan su origen.

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Australia encontró el pasado viernes 3 de julio unas misteriosas esferas metálicas en una playa del noreste del país, en Queensland. Unos objetos tan raros e inusuales que hicieron que muchos se preguntaran de qué se trataba, si eran creación humana o cosa de extraterrestres.

Los objetos de aspecto metálico, que fueron encontrados en la costa de Forrest Beach, al norte de Townsville, son en realidad "restos de un cohete extranjero", según anunció la Agencia Espacial Australiana en la red social X, anteriormente conocida como Twitter.

El país oceánico ha iniciado una investigación sobre un posible incidente relacionado con basura espacial, en coordinación con las autoridades de Queensland y la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias.

Parte del comunicado en X señala que "los objetos recuperados parecen corresponder a depósitos a presión de un vehículo de lanzamiento espacial, cuya procedencia probable ya ha sido identificada".

Asimismo, añade que "la ubicación y las características coinciden con restos de un cuerpo de cohete extranjero que habría reingresado recientemente desde la órbita terrestre".

Las autoridades también han instado a la población a no manipular los fragmentos, ya que podrían representar un riesgo, y a informar de inmediato en caso de encontrarlos.

Además, han indicado que continúan trabajando con organismos internacionales para confirmar de manera oficial el tipo de vehículo y el país responsable del lanzamiento.

Cabe señalar que los restos fueron hallados en Forrest Beach, en el estado de Queensland, al noreste de Australia, una zona costera del Mar del Coral próxima a Papúa Nueva Guinea.

Hasta ahora, ninguna compañía especializada en seguimiento de desechos espaciales ni agencias extranjeras han publicado análisis o valoraciones sobre estos fragmentos.

Por su cercanía geográfica y temporal, algunas hipótesis apuntan directamente a lanzamientos recientes desde China, aunque sería necesario contrastar datos de órbitas y cronogramas. El país asiático lanzó un cohete Larga Marcha 6 con satélites el sábado 4 de julio y un Larga Marcha 8A el domingo 5.

Además, según Reuters, China llevó a cabo el lunes 6 de julio una prueba de misil desde un submarino en el océano Pacífico, aunque este evento parece posterior al descubrimiento de los restos.

En total, se recuperaron seis esferas negras bautizadas popularmente como "bolas espaciales" tras un goteo de hallazgos durante el fin de semana, lo que desencadenó un operativo sin precedentes. La policía australiana declaró una emergencia en virtud de la Ley de Preservación de la Seguridad Pública y estableció una estricta zona de exclusión de 50 metros alrededor de los artefactos.

Desde la distancia, los curiosos pudieron observar a los equipos de seguridad nacional trabajando sobre la arena, enfundados en trajes de protección contra materiales peligrosos

Brad Tucker, astrofísico de la Universidad Nacional de Australia, explicó a la cadena 7NEWS, que la presencia de estos tanques indica que pertenecen a un satélite de gran tamaño o a la etapa superior de un cohete.

Además, desveló el motivo del gran cerco policial: el posible contenido de hidrazina, un compuesto químico habitual en los propulsores espaciales que sigue siendo extremadamente peligroso incluso después de sobrevivir a la reentrada atmosférica.

Esta sustancia es altamente reactiva, corrosiva y tóxica. El simple contacto con la hidrazina puede quemar tejidos, irritar las vías respiratorias y absorberse por la piel, derivando en severos daños neurológicos y orgánicos. Al ser imposible de detectar mediante la vista o el olfato, las autoridades exigen que solo los profesionales manipulen los restos.