Astrolight Optical GroundStation

Astrolight Optical GroundStation Omicrono

Aviación y Espacio

Ya es oficial: este es el despliegue de Europa para evitar el colapso de las comunicaciones usando láseres

Europa estrena en Grecia una estación láser de comunicación espacial: datos 100 veces más rápidos e imposibles de hackear para jubilar la radio.

Más información: Adiós a los prismáticos: China idea un nuevo sistema láser para leer textos milimétricos a más de un kilómetro

Publicada

El espacio se está quedando sin sitio en el espectro radioeléctrico. Durante décadas, la humanidad ha confiado en las ondas de radio tradicionales para comunicarse con todo lo que enviamos fuera de la Tierra.

Sin embargo, ese canal está al borde del colapso por saturación. La solución europea a este cuello de botella tecnológico no pasa por usar bandas de radio más potentes, sino por cambiar por completo de tecnología y usar la luz.

Una nueva infraestructura en el sur de Europa acaba de encenderse para demostrar que el futuro de la conectividad espacial pertenece a los láseres. Se trata de la Estación Terrestre Óptica de Holomondas, ubicada en Grecia.

Este centro ha completado con éxito su fase de puesta en marcha gracias al trabajo conjunto entre la industria espacial lituana y las instituciones académicas griegas, todo bajo el paraguas protector de la Agencia Espacial Europea.

El objetivo es tan ambicioso como necesario. Se busca jubilar los sistemas de radiofrecuencia en misiones críticas y dar el salto definitivo a los enlaces ópticos de alta velocidad.

Astrolight Optical GroundStation

Astrolight Optical GroundStation Omicrono

La gran pregunta que cabe hacerse es por qué cambiar algo que lleva funcionando desde los inicios de la carrera espacial. La respuesta corta es rendimiento y seguridad.

Las conexiones láser emplean haces de luz infrarroja extremadamente estrechos en lugar de las ondas dispersas de la radio tradicional. Esto permite una eficiencia energética brutal y, sobre todo, una velocidad de transmisión que puede ser hasta 100 veces superior a la de los sistemas de radiofrecuencia actuales.

Para ponerlo en perspectiva, la estación de Holomondas cuenta con un receptor óptico en banda C capaz de recibir datos del espacio a velocidades de hasta 2,5 gigabits por segundo.

Esto permite transferir volúmenes ingentes de información científica o imágenes de observación terrestre de alta resolución en cuestión de segundos, superando las limitaciones atmosféricas que habitualmente degradan las señales.

Pero la verdadera ventaja de esta tecnología es su resiliencia. Al tratarse de un haz de luz tan concentrado y direccional que apunta de forma milimétrica desde el satélite al receptor en la Tierra, interceptar la comunicación o interferir en ella mediante técnicas de jamming electrónico es prácticamente imposible.

En un escenario geopolítico donde la seguridad de los datos espaciales y de defensa es prioritaria, contar con canales de comunicación que no se pueden hackear ni interferir es algo importante que los gobiernos europeos llevan tiempo buscando.

Astrolight Optical GroundStation

Astrolight Optical GroundStation Omicrono

Hasta hace poco, desplegar una estación de comunicaciones ópticas requería una inversión astronómica en infraestructuras masivas y telescopios gigantescos para garantizar que el rayo láser impactara con precisión en el objetivo. El enfoque utilizado en este proyecto rompe con esa dinámica gracias al desarrollo de tecnología de calibración avanzada.

Los ingenieros han diseñado un sistema óptico interno dotado de un faro láser de 808 nanómetros que mantiene la alineación del haz de forma constante, compensando de manera automática las sutiles desviaciones mecánicas provocadas por los cambios de temperatura o los movimientos de la propia estructura.

Gracias a este software de calibración predictiva, ya no son necesarios los telescopios gigantescos ni las monturas pesadas de coste prohibitivo. Se puede integrar todo el sistema en configuraciones de telescopios mucho más compactos y económicos, abriendo la puerta a que este tipo de estaciones se repliquen por todo el continente sin arruinar los presupuestos públicos.

La reconversión de este antiguo observatorio astronómico en un hub tecnológico de vanguardia forma parte de una estrategia mucho más amplia. El proyecto ha cobrado vida mediante la colaboración de la Universidad Aristóteles de Salónica y la empresa Astrolight, financiados de forma conjunta por la Agencia Espacial Europea y el Ministerio de Gobernación Digital de Grecia a través de fondos de recuperación.

Astrolight Optical GroundStation Alvarez del Vayo

La estación ya está trabajando a pleno rendimiento con misiones reales. El pasado 30 de marzo se lanzaron al espacio varios satélites respaldados por las instituciones europeas, entre los que se encontraban los CubeSats denominados PeakSat y ERMIS-3.

Estos pequeños satélites de última generación transportan en su interior terminales de comunicación láser integrados, diseñados para enviar datos directamente a la superficie terrestre y validar el funcionamiento del sistema en condiciones reales.