El cohete Ariane de la ESA en su configuración de 4 propulsores

El cohete Ariane de la ESA en su configuración de 4 propulsores ESA Omicrono

Aviación y Espacio

Europa va a hacer historia de nuevo en el 2026: la ESA va a lanzar su cohete más potente por segunda vez consecutiva

La ESA confirma que la estrategia seguida con el cohete Ariane 6 es la correcta con un nuevo lanzamiento.

Más información: El sello de España en el Ariane 6, el cohete europeo que hará historia: de los propulsores al sistema que despliega satélites

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El pasado mes de febrero, la ESA obtuvo un hito histórico al lanzar 32 satélites con una nueva configuración del cohete Ariane 6 con cuatro propulsores para mejorar la potencia total; pero eso era solo el principio.

Y es que el Puerto Espacial Europeo en la Guayana Francesa se prepara para un nuevo capítulo en la consolidación de la soberanía espacial europea, con el segundo lanzamiento en menos de tres meses del Ariane 64.

El próximo 30 de abril de 2026, la Agencia Espacial Europea (ESA) llevará a cabo el lanzamiento de la misión VA268, el segundo vuelo consecutivo que emplea la configuración Ariane 64.

Tras el rotundo éxito del pasado mes de febrero, esta misión recupera el uso de los cuatro propulsores laterales para satisfacer las demandas de transporte de grandes cargas, alcanzando de paso un ritmo de lanzamientos que Europa no alcanzaba desde hace años.

La utilización de cuatro "boosters" P120C es el factor determinante que convierte al Ariane 6 en un coloso de carga pesada, y lo que lo convierte en el cohete más potente de la historia de la ESA.

En su versión básica (A62), el cohete cuenta con dos propulsores y una capacidad de carga de 10.300 kilogramos hacia la órbita baja terrestre. Sin embargo, al añadir dos propulsores adicionales para la configuración A64, el empuje total aumenta de forma drástica, permitiendo transportar hasta 21.600 kilogramos.

Este incremento es fundamental para la misión del próximo 30 de abril, que tiene como objetivo poner en órbita una nueva remesa de 32 satélites de la constelación Leo de Amazon, un proyecto que requiere despliegues masivos y constantes para completar su red de internet global.

Ariane 64 pocos instantes después del lanzamiento.

Ariane 64 pocos instantes después del lanzamiento. Arianespace Omicrono

Además de la carga principal de Amazon, el cohete aprovecha su excedente de potencia para incluir pequeños experimentos científicos que viajarán como carga secundaria, maximizando el rendimiento de cada gramo de combustible.

De esta manera, la ESA pretende demostrar que puede estar a la altura de lo que se está haciendo en los Estados Unidos, con compañías privadas como SpaceX capaces de realizar varios lanzamientos consecutivos de cargas pesadas, aunque se encuentre por detrás en otros aspectos como la reutilización de cohetes.

La importancia de esta configuración A64 radica en su eficiencia operativa y económica. Cada uno de estos propulsores de combustible sólido mide 13,5 metros de altura y contiene unas 142 toneladas de propelente, aportando la fuerza necesaria para superar la gravedad terrestre con cargas que doblan el peso de las misiones estándar.

Este modelo de negocio busca plantar cara a competidores internacionales, ofreciendo un coste por lanzamiento de aproximadamente 115 millones de dólares, lo que equivale a unos 106 millones de euros.

A apenas un par de días del lanzamiento, la dirección de transporte espacial de la ESA ha confirmado que todos los sistemas del lanzador se encuentran en estado óptimo tras las revisiones de telemetría de la misión anterior.

El despegue está programado para la ventana que se abre a las 14:15 hora local de Kourou, o las 19:15 hora peninsular española.

Este lanzamiento no es solo una misión logística, sino la prueba definitiva de que la arquitectura de cuatro propulsores es la columna vertebral que permitirá a Europa mantener su independencia en el acceso al espacio durante la próxima década.