El avión nodriza A400M de Airbus.

El avión nodriza A400M de Airbus. Airbus Omicrono

Aviación y Espacio

Europa cambia las normas: su nuevo avión nodriza A400M es capaz de lanzar 50 drones de ataque o 12 misiles de crucero

Airbus transforma su icónico avión de transporte militar en un bombardero de larga distancia capaz de lanzar enjambres de drones y misiles de crucero.

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El pasado mes de febrero se dio a conocer que la compañía europea Airbus iba a crear un avión táctico para llevarlo al teatro de operaciones. Ahora, la empresa acaba de entregar las llaves de este modelo a la Fuerza Aérea Alemana.

Hasta hace poco, el Airbus A400M Atlas era conocido por ser el "músculo" de las fuerzas aéreas europeas. Un gigante turbohélice diseñado para transportar tropas, blindados y suministros a pistas de aterrizaje remotas.

Sin embargo, la guerra moderna está cambiando las reglas del juego, y Airbus acaba de revelar un plan ambicioso para transformar este coloso de carga en una auténtica nave nodriza letal.

La idea consiste en convertir los 340 metros cúbicos de su inmensa bodega de carga en una plataforma de ataque a distancia capaz de saturar las defensas enemigas.

Según ha confirmado Airbus, el desarrollo ya está en marcha para un cliente europeo cuya identidad no ha sido revelada, marcando un punto de inflexión en la estrategia de defensa del continente.

Transporta drones o misiles

A diferencia de los aviones de combate tradicionales, que llevan sus armas colgadas de pilones bajo las alas, el A400M utilizará un sistema de lanzamiento paletizado.

Esta es la clave tecnológica del proyecto: las armas no se instalan en el exterior, sino que se cargan en la bodega como si fueran suministros convencionales.

Gracias a este diseño modular, el avión puede transportar hasta 12 misiles de crucero o unos 50 drones de tamaño medio.

Al mantener la carga en el interior, la aeronave conserva intacta su eficiencia aerodinámica y su autonomía de combustible, pero sumando una capacidad de destrucción masiva.

El proceso de lanzamiento es una obra de ingeniería milimétrica. Mediante la rampa trasera, un paracaídas extrae la plataforma que sujeta los misiles.

Una vez en el aire y estabilizada, los proyectiles se liberan de forma secuencial para evitar colisiones, encienden sus motores y se dirigen hacia sus objetivos.

Aunque la rampa trasera tiene un límite de peso operativo de 32 toneladas, es más que suficiente para gestionar la salida de este armamento pesado.

Para este sistema, Airbus ha tomado como referencia el misil Taurus KEPD 350. Hablamos de una bestia de 5,1 metros de largo y 1.400 kilogramos de peso, diseñada con una ojiva de dos etapas para perforar búnkeres y pistas de aterrizaje antes de detonar.

Con un alcance que supera los 500 kilómetros, el A400M podría lanzar sus ataques desde una distancia segura, mucho más allá de los sistemas antiaéreos enemigos.

Una carga completa de 12 misiles pesa casi 17 toneladas, dejando aún margen más que suficiente de las 40 toneladas de capacidad máxima de carga que posee la aeronave tras sus últimas actualizaciones estructurales.

El avión nodriza A400M de Airbus.

El avión nodriza A400M de Airbus. Airbus Omicrono

La potencia de fuego en red es abrumadora: un grupo de cuatro aviones A400M coordinados por satélite podría desplegar 48 misiles de crucero en una sola misión, igualando el nivel de destrucción de escuadrones enteros de cazas especializados.

Su función como lanzador abre también la puerta a la guerra de enjambres. El avión podría liberar decenas de drones que actúen como señuelos, realicen tareas de vigilancia o ejecuten ataques cibernéticos, saturando los radares enemigos antes del impacto principal.

Más allá del transporte de vehículos y el ataque aéreo, la compañía ya explora variantes modulares para sistemas de guerra electrónica, repetidores de comunicaciones e incluso configuraciones de emergencia capaces de soltar 20.000 litros de agua para la extinción de incendios forestales.