Los astronautas de Artemis II vuelven a la Tierra: concluye una misión "verdaderamente histórica" a la Luna tras 53 años
La nave Orion cumple un impecable guion y ameriza con éxito en el océano Pacífico con la tripulación sana y salva y superando los retos técnicos.
Más información: Así fue el regreso de Artemis II a la Tierra, al minuto
La cápsula Orion ha amerizado con éxito en la costa de San Diego (EEUU) a las 2:07 horas de España peninsular, poniendo fin a la histórica misión Artemis II.
La NASA concluye así el viaje de 10 días que ha llevado a 4 astronautas al lado oculto de la Luna alcanzando la mayor distancia que una persona ha logrado jamás con respecto a la Tierra.
La tripulación compuesta por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen ha vuelto a la Tierra sanos y salvos tras el reingreso de la cápsula en la atmósfera terrestre. Un momento tan crítico como el despegue el pasado 2 de abril.
Sin embargo, toda la coreografía requerida para que los tripulantes de Artemis llegasen sanos a casa se cumplió con la precisión de un reloj suizo. Tan impecable como el despegue fue el amerizaje.
Los barcos de rescate se han acercado a la cápsula Orion apenas 10 minutos después de que haya impactado contra el agua y haya inflado los flotadores de seguridad. Eso sí, no fue hasta las 2:57 horas cuando un miembro del equipo de rescate abrió la escotilla para entrar a la nave.
Welcome home Reid, Victor, Christina, and Jeremy! 🫶
— NASA (@NASA) April 11, 2026
The Artemis II astronauts have splashed down at 8:07pm ET (0007 UTC April 11), bringing their historic 10-day mission around the Moon to an end. pic.twitter.com/1yjAgHEOYl
Pasada media hora el equipo de rescate comenzó a sacar a los astronautas de la cápsula, los subió a una barca hinchable y de ahí fueron trasladados en helicópteros al USS John P. Murtha.
Los astronautas salieron en buen estado, conscientes, interactuando e incluso saludando a las cámaras. Una vez a bordo, se someterán a evaluaciones médicas posteriores a la misión antes de regresar a tierra para ir en avión al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.
Reentrada impecable
En los minutos que ha durado el ingreso en el planeta y el impacto contra el agua, los cuatro astronautas no sólo han sentido que el peso de su cuerpo se multiplicaba por cuatro durante la caída, sino que también se han enfrentado a temperaturas extremas que han servido para probar el escudo térmico.
Antes de entrar en contacto con la atmósfera, la cápsula se separó del módulo de servicio y los propulsores la orientaron correctamente para establecer el ángulo de reentrada adecuado y alinear el escudo térmico para la interfaz atmosférica. Así logró estar ubicada para convertirse en "una bola de fuego", tal y como la denominó el piloto Glover.
Amerizaje de la cápsula Orion
En concreto, en la caída se alcanzaron 39.700 kilómetros por hora, desacelerando a una tasa de hasta cuatro veces la fuerza de la gravedad. Aquí fue clave el escudo térmico para proteger la cápsula y su tripulación de temperaturas de 2.700 grados.
Durante esos minutos, Orion no sólo comenzó a ser visible como un destello atravesando el cielo, sino que las comunicaciones por radio se cortaron —de forma prevista— durante unos 6 minutos. ¿El motivo? La envoltura de plasma incandescente alrededor del escudo térmico bloqueó las señales.
Cuando se alcanzaron en torno a los 6.700 metros de altitud, comenzaron a desplegarse los paracaídas de frenado, reduciendo la velocidad y estabilizando la cápsula mientras Orion se acercaba al amerizaje. Y es que estos paracaídas de frenado disponen de varias etapas, ya que comienzan reduciendo la velocidad de la nave para disponer finalmente de una orientación y balanceo que sirven para que la cápsula se pose sobre el mar de la forma más liviana posible.
Equipos de rescate junto a la cápsula Orion.
El frenado alcanzó unos 30 km/h tocando agua y poniendo fin así a una histórica misión espacial que sirve para ser un paso clave en las aspiraciones de EEUU de colonizar la Luna.
Tras un viaje de 1.117.658 kilómetros, los astronautas fueron rescatados por equipos de la NASA y del ejército estadounidense y trasladados en helicóptero al buque USS John P. Murtha. Una vez a bordo, los astronautas reciben evaluaciones médicas antes de regresar a tierra, donde aeronaves los llevarán al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston (Texas).
El director de vuelo, Rick Henfling, destacó los resultados técnicos de la misión, que recorrió más de 700.000 millas (1,13 millones de kilómetros), alcanzó una velocidad máxima de 24.664 millas por hora (casi 39.700 km/h) y tuvo un rango de entrada de 1.957 millas (unos 3.150 kilómetros), así como amerizó a menos de 1,6 kilómetros del punto previsto.
Las astronautas Glover y Koch saludan a Isaacman, administrador de la NASA.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman felicitó a los astronautas "por este logro verdaderamente histórico (...) Como primeros astronautas en volar este cohete y nave espacial, la tripulación asumió un riesgo significativo en aras del conocimiento adquirido y el futuro que estamos decididos a construir. La NASA también reconoce las contribuciones de todo su personal, junto con nuestros socios internacionales, cuya experiencia y compromiso fueron esenciales para el éxito de esta misión"
"Artemis II demostró la viabilidad del vehículo, los equipos, la arquitectura y la colaboración internacional que permitirán el regreso de la humanidad a la superficie lunar. Reid, Victor, Christina y Jeremy llevaron las esperanzas de este mundo más lejos de lo que los humanos han viajado en más de medio siglo. Hace 53 años, la humanidad abandonó la Luna. Esta vez, regresamos para quedarnos. El futuro está en nuestras manos", declaró el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya.
Una misión histórica
El principal hito conseguido de la misión Artemis II es la demostración tecnológica que ha supuesto para la NASA.
La nave Orion es la única en el mundo que actualmente puede ejecutar un viaje espacial de estas características, llevando a cuatro tripulantes a la órbita lunar y trayéndolos de nuevo a casa sanos y salvos.
Los astronautas Wiseman y Hansen.
Precisamente, de este último hecho se extraen varios de los objetivos que la Administración Espacial estadounidense había establecido para Artemis II.
El primero y más importante ha sido la demostración del buen funcionamiento de todos los sistemas y equipos dedicados al soporte vital de los astronautas durante el viaje espacial.
Más allá de algunos problemas iniciales con el retrete —resueltos al poco tiempo—, la tripulación no ha reportado incidentes dentro de la nave.
Otro de los pilares de la misión ha sido la capacidad del personal del Control de Misión en Houston (Texas), cuya experiencia de misiones tripuladas ha estado alimentada durante las últimas cinco décadas por los viajes regulares a la Estación Espacial Internacional.
En cuanto a la parte puramente científica, el sobrevuelo de la Luna ha dejado dos nuevos topónimos de cráteres: uno de ellos con el nombre de la nave, Integrity, y otro en honor de la esposa fallecida de uno de los astronautas, Caroll.
Las tareas de la tripulación durante esa fase de vuelo han sido clave en cuanto a la toma de fotografías y al estudio pormenorizado de un total de 30 objetivos que los científicos de la NASA habían apuntado en la lista de tareas espaciales.
Asimismo, la misión también ha servido para realizar algunas pruebas biológicas sobre la fisiología humana en el espacio profundo, la radiación a la que están sometidos y al comportamiento en general durante el transcurso de la misión.
De la Luna a Marte
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a la tripulación de la misión Artemis II tras su regreso desde la órbita lunar y aseguró que el país dará nuevos pasos hacia futuras exploraciones espaciales, incluida una eventual misión a Marte.
"Felicidades a la gran y muy talentosa tripulación de Artemis II. Todo el viaje fue espectacular, el aterrizaje fue perfecto y, como presidente de Estados Unidos, no podría estar más orgulloso", afirmó Trump en un mensaje a través de su red social Truth Social.
El mandatario añadió que espera recibir pronto a los astronautas en la Casa Blanca y adelantó que su Administración continuará impulsando la exploración espacial. "Lo haremos de nuevo y luego, siguiente paso, Marte", dijo.
Isaacman también agradeció "al presidente Donald Trump y a sus socios en el Congreso por brindar el mandato y los recursos que hicieron posible esta misión y el futuro de Artemis", al tiempo que expuso que esta misión "demostró una habilidad, valentía y dedicación extraordinarias, llevando a la tripulación más lejos que nunca con Orion, el SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la exploración humana".
"Con Artemis II completada, ahora nos centramos con confianza en el ensamblaje de Artemis III y en la preparación para regresar a la superficie lunar, construir la base y no volver a abandonar la Luna jamás", expuso el administrador de la NASA.