Artemis II ve "lo que nadie ha visto antes" de la Luna

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Artemis II inicia la vuelta a la Tierra tras llevar al hombre más lejos que nunca y ver "lo que nadie ha visto antes" de la Luna

Orion logra volar sobre la cara oculta de la Luna batiendo el récord de distancia con respecto a la Tierra y con un apagón de comunicaciones de 30 minutos.

Más información: Artemis II vuela sobre la Luna, en directo | Sus astronautas ya son los humanos que más lejos han estado de la Tierra jamás

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La misión Artemis II ha hecho historia. Los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion lograron durante esta noche orbitar la Luna, poniendo fin a más de medio siglo sin presencia humana en el satélite natural.

Lo han hecho además rompiendo el récord de distancia con respecto a la Tierra, así como han logrado por primera vez contemplar lugares de la Luna que ningún humano había visto por sí mismo.

La NASA ha conseguido así llevar a su tripulación más lejos que cualquier ser humano haya estado jamás en el espacio. Los astronautas Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch y Jeremy Hansen (especialistas de misión) han superado el récord de 397.848 kilómetros de distancia con la Tierra que mantenía la misión Apolo 13 desde hace más de cinco décadas.

Aunque el récord se rompió antes de iniciar el sobrevuelo, la mayor distancia a la que se encuentren del planeta se registró cuando la nave pasó justo detrás de la Luna cuando Orion alcanzó la distancia máxima con respecto a la Tierra: 406.771,352 km, lo que supone algo más de 6.616 km (4.111 millas) que la misión Apolo 13 en 1970. Marca así un nuevo récord absoluto.

El momento de confirmación de rotura del récord de distancia del Apolo fue especialmente emotivo, con la tripulación fundiéndose en un abrazo tras dar agradecimientos y recordar a la esposa fallecida del comandante Wiseman.

Por su parte Koch fue la encargada de confirmar desde la cápsula que la tripulación estaba ya sobrevolando la Luna, lo que les ha permitido ver durante casi 7 horas su cara oculta de la Luna. Uno de los detalles más interesantes desde este punto de vista es poder ver al mismo tiempo tanto la Luna como la Tierra, una vista única que tienen el privilegio de poder contemplar.

Precisamente uno de los momentos clave fue cuando la nave Orion quedó por detrás de la Luna y el satélite se interponía en línea directa con la Tierra. De este modo, los cuatro astronautas quedaron incomunicados por completo, tal y como estaba previsto. Esto sucedió a las 00:44 horas de España. Las comunicaciones se recuperaron pasados unos 30 minutos.

Vídeo | La vida a bordo de Orion: emoción a flor de piel en el viaje más lejano para contemplar la Luna

Además, la tripulación observó un eclipse solar total de 53 minutos de duración, un fenómeno que no fue visible desde la Tierra gracias a la posición de la Luna mientras pasaba la nave.

Por último, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó con los astronautas al final del sobrevuelo lunar y les preguntó por el momento más especial, a lo que el comandante Wiseman contestó que “vimos cosas que ningún ser humano había visto antes, ni siquiera en el programa Apolo”.

Más lejos que nunca

Artemis II no sólo ha permitido al ser humano ver por si mismo zonas de la Luna que no ha visto nadie directamente jamás, sino que también ha roto el récord de distancia con respecto a la Tierra que ostentaba la misión Apolo 13.

Así, la tripulación de Artemis II alcanzó a distancia máxima de la misión con respecto a la Tierra, a 252.756 millas, es decir 406.771,352 km. Establece un nuevo récord para los vuelos espaciales tripulados. Este hito sitúa a la tripulación a algo más de 6.616 km (4.111 millas) más lejos de la Tierra que la misión de 1970.

El centro de control fue el encargado de avisar desde Tierra a la tripulación de la cápsula Orion que habían logrado batir el récord de distancia. Algo que también confirmó Hansen, quien dio unas pequeñas palabras de agradecimiento a todos los que han participado en la misión, desde técnicos hasta científicos.

El momento de más emoción fue cuando Hansen pidió ponerle el nombre de Carroll a un cráter descubierto, en honor a Carroll Wiseman, la esposa fallecida en 2020 del comandante Reid Wiseman. Los cuatro astronautas se fundieron en un abrazo en ingravidez.

"Aquí, desde la 'Cabina del Integrity', al superar la mayor distancia que los seres humanos han recorrido jamás desde el planeta Tierra, lo hacemos honrando los extraordinarios esfuerzos y las proezas de nuestros predecesores en la exploración espacial humana", declaró el astronauta canadiense Hansen.

"Continuaremos nuestro viaje adentrándonos aún más en el espacio antes de que la Madre Tierra logre atraernos de regreso hacia todo aquello que tanto apreciamos. Pero, lo que es más importante, elegimos este momento para desafiar a esta generación, y a la siguiente, a asegurar que este récord no perdure por mucho tiempo"

Sobrevuelo y observación lunar

A las 20:45 horas de España comenzó el sobrevuelo lunar, que es una de las fases más complejas de este viaje espacial y no se restringe únicamente al proceso de documentación y registro de la cartografía del satélite, sino que también experimentaron un tiempo de desconexión total con la Tierra, así como un eclipse espacial, un espectáculo más largo del que se experimenta en la Tierra.

Con la cabina completamente a oscuras para aprovechar la toma de fotografías y vídeo sin reflejos, la tripulación se fue acercando a la superficie del satélite hasta los 6.500 kilómetros de distancia con la superficie, lo que les permitió ver el cuerpo celeste del tamaño de una pelota de baloncesto sostenida con el brazo extendido.

La cápsula Orion con la Luna y la Tierra

La cápsula Orion con la Luna y la Tierra NASA

La maniobra completa de sobrevuelo duró unas siete horas, tiempo en el que los astronautas cumplieron una serie de tareas científicas con el objetivo de conocer mejor la cara oculta de la Luna.

Poco antes de entrar en sobrevuelo lunar los astronautas se repartieron en las diferentes ventanas de la cápsula, ya que la nave está orientada de tal forma que todas las ventanas apuntan a la Luna. De este modo, cada uno de ellos puede documentar de mejor forma los diferentes relieves geográficos con vistas a cartografiar el satélite con detalle.

La forma de documentarlo ha consistido tanto en la realización de fotografías como vídeos, pero también a través de anotaciones en sus ordenadores personales (PCD) y con detalladas descripciones que han sido acordadas previamente con el equipo científico lunar.

Así, iban informando sobre matices de color que contribuirán a una mejor comprensión científica de la Luna. Así como identificaron diferentes formaciones, topografía y localización de los cráteres. "Los tonos marrones y azules, perceptibles a simple vista, pueden revelar la composición mineral de una formación y su edad", explicaban desde la NASA.

La tripulación compartió un flujo constante de observaciones científicas, que fueron recibidas con "sonrisas, asentimientos y mucha conversación" en la Sala de Evaluación Científica, donde los científicos lunares de la NASA respondieron de forma constante a las observaciones de los astronautas.

A medida que se recibían los informes de la tripulación, el equipo científico actualizaba el plan de observación en función de sus preguntas y les enviaban nuevas directrices.

Detalle de las anotaciones sobre la Luna

Detalle de las anotaciones sobre la Luna NASA

Al comienzo de este periodo, mientras Orión se acerca a la Luna por su cara visible, la que se puede observar desde la Tierra, se encontraron con Reiner Gamma, el futuro lugar de aterrizaje del CLPS, "un remolino brillante y misterioso cuyo origen los científicos aún intentan comprender, y Glushko, un cráter brillante de 43 km de ancho conocido por las vetas blancas que se extienden desde él hasta 800 km", explica la NASA.

Debido a que el ángulo del Sol sobre el satélite cambia aproximadamente un grado cada dos horas, los investigadores de la NASA no sabían con certeza antes del lanzamiento qué condiciones de iluminación se iban a encontrar los astronautas.

La duda quedó totalmente despejada en las primeras horas de este pasado domingo, cuando el control de la misión envió a la tripulación de la nave Orion la lista final de 30 accidentes geográficos de la superficie lunar que debían observar durante el sobrevuelo.

Entre los 30 objetivos a estudiar se encuentran la cuenca Orientale, un cráter de casi 965 kilómetros de ancho que se extiende por las caras visible y oculta de la Luna. Orientale estaba en esta ocasión totalmente iluminado y visible cuando la nave Orion se acercó a la superficie lunar.

Detalle de la aplicación que usan la tripulación para marcar objetivos en la Luna

Detalle de la aplicación que usan la tripulación para marcar objetivos en la Luna NASA

Se estima que el cráter tiene unos 3.800 millones de años y se formó cuando un gran objeto impactó contra la superficie lunar, conservando las evidencias claras de esa colisión en la que se incluye la característica topografía anular.

Los cuatro astronautas han podido estudiar las características de Orientale de cerca y desde múltiples ángulos a medida sobrevolaban la superficie lunar.

Al noroeste de Orientale se encuentra otro cráter más que ha sido objeto de estudio. Con casi 640 kilómetros de diámetro, el Hertzsprung es una de las cuencas anilladas más antiguas, que ofrece algunas características de degradación únicas al haber recibido impactos posteriores.

La tripulación comparó la topografía de ambos cráteres para comprender la evolución de la morfología a lo largo de las escalas de tiempo geológicas.

Apagón de comunicaciones

Uno de los asuntos clave de esta fase de esta segunda misión del programa Artemis es la pérdida absoluta de la comunicación con la Tierra debido a que la Luna ha bloqueado la transmisión con el centro de mando.

Tal y como estaba previsto, el apagón en las comunicaciones comenzó a las 00:44 horas, ya del día 7 de abril en España. La NASA espera que la duración del blackout sea de unos 41 minutos.

"Mientras nos preparamos para perder la comunicación por radio, seguiremos sintiendo vuestro amor desde la Tierra. Y a todos vosotros, allá abajo en la Tierra y alrededor de ella, os queremos desde la Luna. Nos vemos al otro lado", explicó Victor Glover poco antes de que se produjese el apagón de comunicaciones.

Durante el tiempo que Orion se ha encontrado detrás de la Luna, la cápsula ha batido su particular hito: tener el momento de mayor cercanía con el satélite. En concreto, la tripulación ha estado tan cerca como a unos 6.500 km (4.067 millas) de la superficie lunar al rodear la cara oculta.

En este punto, la nave viajaba a unos 97.000 kilómetros por hora (60.863 millas por hora) con respecto a la Tierra, pero a tan solo 5.040 kilómetros por hora (3.139 millas por hora) con respecto a la Luna, explicaba la NASA.

Los hitos se irán sucediendo a lo largo de las primeras horas de la madrugada con el máximo acercamiento a la Luna 01:02, la máxima distancia a la Tierra a las 1:07 y el restablecimiento de la conexión entre la nave y la Tierra a las 1:25.

"Aquí Houston, es genial escucharles de nuevo", comentaron desde Tierra, "me alegra poder decir que le copio", respondió Koch.

Posteriormente, a las 2:35 vivirán un eclipse y a las 3:20 está previsto que la tripulación abandone la maniobra de sobrevuelo de la Luna para continuar su viaje de vuelta a la Tierra, donde espera amarar el próximo sábado de madrugada.

Aún a medio viaje

El sobrevuelo lunar se ha producido en el sexto día de viaje, lo que significa que los astronautas de Artemis II han completado más de la mitad de su misión.

Está previsto que la tripulación americe frente a la costa de San Diego (EEUU) aproximadamente a las 2:05 horas de la mañana del sábado 11 de abril en España peninsular.

Tras el amerizaje, los equipos de recuperación rescatarán a los tripulantes en helicóptero y los trasladarán al USS John P. Murtha. Una vez a bordo, los astronautas se someterán a evaluaciones médicas posteriores al vuelo en la enfermería del barco antes de regresar a tierra para reunirse en un avión con destino al Centro Espacial Johnson de la NASA.

Esta misión Artemis II es sólo el principio. La NASA enviará a los astronautas de Artemis a misiones cada vez más desafiantes para explorar más la Luna con fines científicos, obtener beneficios económicos y sentar las bases para las primeras misiones tripuladas a Marte.

Felicitación de Trump

Tras conseguir el sobrevuelo lunar, el presidente de EEUU, Donald Trump conversó y agradeció "su valentía" a los cuatro tripulantes de la nave Orion de Artemis II, quienes le relataron en vivo su experiencia tras navegar por el lado oscuro de la luna en la etapa cumbre de su misión antes de iniciar su regreso a la Tierra.

“Recé una pequeña oración, pero luego seguí grabando”, respondió el capitán Victor Glover al mandatario cuando le preguntó cómo se habían sentido cuando atravesaron el lado oscuro de la luna y al quedar sin comunicación con la Tierra por unos 30 minutos.

En la llamada transmitida por la NASA, Glover agregó que estuvieron especialmente ocupados durante ese momento clave de la misión porque necesitaban registrar las variaciones de la superficie lunar en este lado poco conocido.

Trump aprovechó para recordar que la bandera estadounidense volverá al satélite lunar para dejar "no solo huellas" sino para establecer “una misión permanente”.