El cohete SLS y la nave Orion en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy en Florida.

El cohete SLS y la nave Orion en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy en Florida. Sam Lott NASA

Aviación y Espacio

La NASA detecta más fallos en el cohete SLS a medida que el lanzamiento de Artemis II se acerca a la ventana de marzo

Jared Isaacman defiende su gestión tras una serie de pruebas que detectaron problemas, recordando errores anteriores en otras misiones similares.

Más información: Hito del cohete europeo Ariane 6: lanza 32 satélites de Amazon Leo con su configuración más potente de cuatro propulsores

Publicada

La vuelta a la Luna de la humanidad parece estar topándose con todo tipo de problemas. En febrero, una fuga de hidrógeno, así como otros fallos, llevaron a que la NASA retrasase el lanzamiento de Artemis II a marzo.

Ahora, la NASA ha dado una serie de nuevos detalles sobre una prueba de confianza realizada el pasado 12 de febrero en la que encontraron nuevos problemas. Eso sí, manteniendo la ventana de lanzamiento en marzo.

Y es que en un comunicado, la NASA afirma que los ingenieros llenaron parcialmente el tanque de hidrógeno líquido de la etapa central del SLS para evaluar los sellos. Fue ahí donde se encontró un problema con el equipo de apoyo en tierra.

La NASA sigue haciendo pruebas al cohete SLS

La prueba de confianza que cita la agencia espacial llevó a que los operadores espaciales de la NASA llenasen de forma parcial dicho tanque. El objetivo era comprobar los sellos reemplazados en el área usada para llenar el cohete con propelente.

En la prueba, perpetrada hace unos pocos días, se detectó "un problema con el equipo de apoyo en tierra que redujo el flujo de hidrógeno líquido al cohete", dijeron desde la entidad aeroespacial.

El cohete SLS en su plataforma de lanzamiento

El cohete SLS en su plataforma de lanzamiento NASA Omicrono

Durante un ensayo general previo, dijo la NASA, detectaron la fuga que retrasó la misión a marzo, al mismo tiempo que obtenían datos en las interfaces de la etapa central. Ese pasado fin de semana ha servido para tomar medidas al respecto.

En palabras de la entidad, los ingenieros purgaron la línea para "garantizar las condiciones ambientales adecuadas", e inspeccionaron el equipo de apoyo en tierra "antes de reemplazar un filtro que se sospecha es la causa de la reducción del flujo".

Todos estos hallazgos se examinarán de forma minuciosa antes de fijar un nuevo plazo para un futuro ensayo WDR, un segundo ensayo general con agua. Hasta ese momento, marzo sigue postulándose como el mes de lanzamiento.

Las fugas que cita la propia NASA se originaron en la zona donde las líneas de abastecimiento del propelente, en la plataforma de lanzamiento del SLS, conectan a la parte inferior de su etapa central.

La fuga de hidrógeno en cuestión se detectó en la desconexión rápida del mástil de servicio de cola del SLS (TSMU). Un problema que ya sufrió el cohete SLS de Artemis I hace ya tres años y que conllevó varios meses de trabajo extra para el lanzamiento de la misión.

Durante la cuenta regresiva de lanzamiento, dos cables del mástil dirigen el hidrógeno y el oxígeno líquidos al cohete, y luego se retraen en carcasas protectoras cuando se produce el despegue.

Hablamos de los umbilicales del mástil del servicio de cola o TSMU. El problema estaba en la conexión entre estos TSMU y el propio cohete, por lo que los técnicos reemplazaron los sellos alrededor de las líneas de combustible después del ensayo general de principios de febrero.

La prueba del 12 de febrero se orientó, precisamente, a probar los sellos llenando la etapa central con hidrógeno líquido. El problema, como dice la NASA, es que la prueba acabó antes de tiempo por el nuevo problema, que redujo el flujo de combustible.

Tal y como adelantó Jared Issacman, administrador actual de la NASA, la prueba de confianza realizada por la agencia arrojó una buena cantidad de datos, defendiendo la actuación rápida de los ingenieros ante las críticas.

En un comunicado en X (antes Twitter), Isaacman aclara que la prueba relacionada con los sellos reparados y reemplazados permitió observar "tasas de fugas significativamente menores en comparación con las observaciones previas durante la WDR-1".

"Observamos lo suficiente y llegamos a un punto en el que no fue necesario esperar a que se solucionaran los problemas", afirma un Isaacman que ha defendido la labor de su equipo.

"La prueba se realizó el jueves 12 por la tarde. La Crew-12 despegó temprano en la mañana del 13. La revisión de los datos de prueba de Artemis 2 tuvo lugar esa misma tarde, y publicamos la actualización del blog esa misma noche", defiende el administrador.

Jared Isaacman durante la audiencia en el Senado

Jared Isaacman durante la audiencia en el Senado Reuters Omicrono

"Creo que actuamos a tiempo, considerando que no queríamos crear confusión innecesaria junto con un lanzamiento tripulado a la estación espacial". También explica que los desafíos con Artemis II no solo son normales, sino que no deberían sorprendernos.

Dadas las presiones por tener listo el cohete para su lanzamiento en marzo, los equipos de lanzamiento no pudieron probar los sellos en condiciones más estresantes. No obstante, pudieron conseguir datos suficientes para avanzar en el siguiente ensayo general.