Artemis I. Foto: NASA

Artemis I. Foto: NASA

Aviación y Espacio

La fuga que ha retrasado el lanzamiento del Artemis II tiene 3 años: la NASA ya sufrió este problema en la primera misión

La agencia recuerda la complejidad de este sistema de lanzamiento y defiende el trabajo que se está realizando para revisar los fallos de cara a marzo.

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Un mes más para, quizás, ver despegar a los cuatro astronautas elegidos para orbitar la Luna en Artemis II. La NASA anunciaba el nuevo retraso este martes y horas después explicaba en detalle los resultados del último ensayo húmedo, prueba clave que debía haber aprobado el lanzamiento.

Una fuga de hidrógeno y otra serie de fallos obligaron a la agencia a pedir más paciencia a todos los que están pendientes de este viaje histórico. En una conferencia con los máximos responsables del programa, se ha sabido que el tipo de fuga detectado en el simulacro de lanzamiento es el mismo que afectó a la anterior misión, Artemis I, hace más de tres años.

La NASA informó que los ingenieros superaron varios desafíos durante los dos días que duró la prueba y cumplieron con muchos de los objetivos previstos. Trabajaron con una fuga de hidrógeno líquido en la interfaz de la etapa central del SLS durante el llenado de tanques, lo que requirió pausas para calentar el hardware y ajustar el flujo de propelente.

La fuga de hidrógeno se detectó en la desconexión rápida del mástil de servicio de cola del SLS. El cohete SLS de Artemis I sufrió este mismo problema durante su ensayo general húmedo hace tres años. Y estas fugas provocaron tres aplazamientos y el traslado del cohete de nuevo al VAB o Edificio de Ensamblaje de Vehículos de la NASA. Es decir, seis meses de trabajo extra para poder aprobar el lanzamiento de Artemis I.

La primera misión de este programa espacial transportó hasta la órbita lunar una nave Orion sin tripulación y la trajo de regreso, pero esta vez son cuatro los astronautas que deben emprender el complejo trayecto hasta rodear la Luna y ver su cara oculta llegando a 370.000 kilómetros de la Tierra, la distancia más grande a la que ha llegado un ser humano.

Este vuelo de 10 días capacitará a los sistemas para hacer frente a la siguiente misión, Artemis III, aquella en la que sí se pretende alunizar en la superficie del planeta.

"Realmente aprendimos mucho de la misión Artemis 1, e implementamos muchas de las lecciones aprendidas ayer a través del ensayo general", dijo Lori Glaze, administradora asociada interina de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA, durante una conferencia de prensa posterior al ensayo general el martes.

Lanzador SLS con la nave espacial Orion en su traslado a la plataforma de lanzamiento

Lanzador SLS con la nave espacial Orion en su traslado a la plataforma de lanzamiento NASA/Brandon Hancock

El equipo responsable de esta misión asegura que se realizaron cambios después de ese primer viaje y los anteriores ensayos. Los funcionarios de la NASA tienen algunas teorías sobre la posible causa por la que el SLS sigue experimentando las mismas fugas de hidrógeno después de tres años entre misiones, pero no han determinado un motivo definitivo.

La fuga podría deberse a las vibraciones sufridas durante el traslado inicial del cohete a la plataforma. El cohete Artemis II SLS tardó casi 12 horas en recorrer los 6,5 kilómetros desde el VAB hasta la plataforma el mes pasado, a una velocidad máxima de 1,6 kilómetros.

Charlie Blackwell-Thompson, directora de lanzamiento de Artemis II

Charlie Blackwell-Thompson, directora de lanzamiento de Artemis II NASA-Omicrono Omicrono

Los técnicos consiguieron estabilizar la fuga, pero no eliminarla y dedicaron horas a este problema. Aun así, lograron cargar completamente ambas etapas del SLS. Eso sí, el equipo no logró acercarse a T-0 como se necesitaba para obtener la aprobación de la NASA para el lanzamiento con tripulación a bordo.

La NASA necesita evaluar la infraestructura terrestre y de cohetes en la plataforma antes de determinar la próxima fecha posible para intentar otro ensayo general. No obstante, podría haber cierto resquicio para la esperanza, la directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, ha asegurado que los problemas de hidrógeno probablemente se puedan abordar en la plataforma sin regresar el inmenso cohete al VAB de momento.

Los administradores de la misión ahora apuntan a la ventana del próximo mes, que está abierta del 6 al 9 de marzo y del 11 de marzo, con alrededor de cinco días disponibles alrededor de la primera semana de cada mes a partir de entonces.