FireDrone es un dron ultrarresistente al fuego.

FireDrone es un dron ultrarresistente al fuego. EMPA Omicrono

Aviación y Espacio

El dron que ayudará a los bomberos a extinguir incendios: soporta 200 ºC de temperatura y puede 'ver' a través del humo

El FireDrone está recubierto por una mezcla especial de aerogeles y plástico resistente al fuego que le permite acercarse al foco de las llamas.

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La lucha contra el fuego ya no sólo depende de la rapidez o habilidad con la que actúan los bomberos o cómo puede afectar la meteorología. La gran baza de los equipos de extinción de incendios es la tecnología, que en los últimos años no deja de sorprender con nuevas soluciones y dispositivos.

Sin ir más lejos, en 2025 se presentaron los nuevos drones españoles que luchan contra los incendios más voraces y son capaces de volar durante semanas sin parar y también existe un 'dragón bombero' que apaga fuegos en minutos. Para conseguir aeronaves más versátiles en las labores de extinción hay un elemento fundamental a mejorar: su resistencia a las altas temperaturas.

En eso lleva trabajando desde hace varios años un equipo de investigación de los Laboratorios Federales Suizos para la Ciencia y Tecnología de los Materiales (EMPA), en Dübendorf (Suiza).

Sus investigadores están detrás de una nueva categoría de drones, capaces de soportar hasta 200 ºC durante más de 10 minutos para transmitir imágenes y ayudar a los bomberos a tener información vital en tiempo real.

En colaboración con grupos especializados en robótica sostenible y en materiales superaislantes, los ingenieros del EMPA fundaron una startup con la que planean comercializar el FireDrone, diseñado para acercarse al foco de un incendio, tanto en edificios como en áreas forestales, y analizar la fuente de peligro a muy corta distancia.

Resistente al fuego

Una de las situaciones en las que más peligro corren los bomberos sucede al llegar a un edificio de viviendas o un complejo industrial que están siendo pasto de las llamas. En los primeros momentos no disponen de información suficiente como para conocer la gravedad del incendio, si hay víctimas y hasta donde llegan los daños estructurales, lo que conlleva enormes riesgos para su vida.

Por eso, desde el EMPA han trabajado en combinar materiales avanzados, sistemas de refrigeración y cámaras de última generación para dotar al FireDrone de unas capacidades únicas.

Pruebas con FireDrone, el dron resistente al fuego

El fuselaje integra capas de aislamiento térmico basadas en aerogeles y polímeros de alta resistencia, similares a los que se emplean en aplicaciones aeroespaciales, que actúan como escudo frente a temperaturas extremas sin añadir un peso excesivo.

A esto se suma un sistema interno de gestión de la temperatura que enfría y supervisa continuamente los componentes electrónicos y las baterías cuando el entorno supera con creces el límite de cualquier dron convencional, que suele fallar en segundos a partir de los 40 ºC.

Para los servicios de emergencia, el valor de esta plataforma reside en la información inmediata que proporciona antes de que ningún bombero ponga un pie dentro de un edificio. Equipado con cámaras RGB y sensores infrarrojos, el dron envía en tiempo real imágenes térmicas a un mando de control con una gran pantalla, lo que permite localizar focos de calor ocultos, posibles víctimas y puntos de riesgo estructural.

Un responsable de la brigada de incendios que ha participado en las primeras pruebas subraya que “si un dron puede hacer una primera valoración de la situación, no tenemos que enviar a los bomberos a la zona de peligro de inmediato”, y añade que se trata de “un paso adelante enormemente interesante para nosotros”.

El FireDrone es capaz de 'ver' a través del humo.

El FireDrone es capaz de 'ver' a través del humo. EMPA Omicrono

Uno de los desafíos técnicos más relevantes es operar sin GPS en interiores, túneles o estructuras colapsadas, donde la señal satelital simplemente no llega o lo hace con interferencias. Para ello, FireDrone recurre a sistemas de localización alternativos, que combinan sensores a bordo y algoritmos de visión por ordenador para estimar su posición y trayectoria incluso en presencia de humo denso.

De esta manera, la aeronave puede mantener un vuelo estable y seguir rutas planificadas, o explorar un edificio de forma semiautónoma, mientras el operador se concentra en interpretar la información recibida.

Pruebas en entornos reales

Las primeras pruebas se realizaron en las propias instalaciones de la EMPA y en entrenamientos reales con fuego, donde el prototipo demostró que podía volar durante varios minutos con su cubierta aislante y el sistema de refrigeración activos sin perder maniobrabilidad.

El resto de ensayos han tenido lugar en el campo de entrenamiento del centro de formación de Andelfingen y en la planta cementera de Holcim, en Siggenthal (ambos en Suiza). "Las pruebas son fundamentales para pasar del laboratorio a la aplicación práctica. En el futuro, los pilotos deberían poder utilizar estos drones de forma segura en situaciones extremas con una formación mínima", afirma David Häusermann, investigador de EMPA y cofundador de la start-up que persigue su comercialización, en un comunicado de prensa.

Estas pruebas en condiciones reales confirmaron que el extra de peso por el aislamiento no interfiere en el control, algo esencial cuando se vuela entre vigas retorcidas, humo y llamas. Según el equipo, el dron mantiene su capacidad de maniobra incluso cuando se somete a cambios bruscos de temperatura, algo habitual al pasar de zonas frías a áreas muy calientes en un mismo escenario de incendio.

Sus responsables aseguran que, de forma opcional, se pueden añadir cámaras y sensores adicionales al FireDrone para que pueda detectar, por ejemplo, los gases producidos por incendios o medir las temperaturas exteriores. También están desarrollando el FireDrone Nest, una estación portátil de acoplamiento, carga y mantenimiento, para que el dron pueda aterrizar de forma autónoma después de un vuelo y se prepare para el siguiente.

FireDrone en su maleta para transporte.

FireDrone en su maleta para transporte. EMPA Omicrono

Además, la empresa trabaja en cómo integrar esa estación directamente en los camiones de bomberos y en un software específico capaz de extraer información y generar informes con los datos obtenidos por el dron.

En el ámbito industrial, FireDrone puede ayudar a resolver un problema de momento sin solución: la necesidad de inspeccionar hornos, calderas, chimeneas y otros elementos sometidos a altas temperaturas que obligan a detenciones prolongadas de la producción.

Las fábricas de cemento y acero, las plantas de incineración de residuos o las instalaciones químicas son un mercado potencial valorado en miles de millones de euros, entre inspección industrial y aplicaciones de seguridad pública. La propuesta de los investigadores del EMPA pasa por realizar inspecciones cercanas al calor sin parar por completo los procesos, reduciendo tiempos de inactividad, mejorando la seguridad del personal y cumpliendo requisitos cada vez más exigentes.