El arquitecto e inversor Edu Saz Omicrono
Edu Saz, arquitecto: "A partir del 2030 todas las viviendas de alquiler deben ser clase energética E, recomendaría una reforma si vas a comprar"
Las nuevas exigencias de calificación E van a suponer un nuevo terremoto en el sector, y los expertos recomiendan estar preparados.
Más información: Luis Alberto, economista: "Exigir una casa nueva de 90 m² ubicada y barata es querer un Mercedes al precio de un Corsa"
El mercado inmobiliario se enfrenta a una gran transformación, acelerada por las exigencias regulatorias procedentes de la Unión Europea. La directiva comunitaria fijada para la neutralidad climática en el año 2050 pone la mira en la eficiencia energética de las viviendas.
La normativa impone un calendario progresivo, que afectará directamente a los propietarios e inversores en España. Esa es la advertencia del arquitecto e inversor Edu Saz, que en una entrevista a Libertad Inmobiliaria ha repasado los nuevos requisitos.
A partir del año 2030, todas las viviendas destinadas al mercado de alquiler deberán contar como mínimo con una certificación energética de clase E; el nivel aumenta de manera progresiva, y para el 2033, se requerirá la clase D, mientras que para el año 2040 se fija como meta la clase B.
Este cambio supone un desafío considerable para el parque residencial en España y para los propietarios con intención de alquilar sus inmuebles, teniendo en cuenta que la antigüedad de estos puede alcanzar los 50 años fácilmente en nuestro país.
El inversor cree que "luego veremos cuál es la realidad de esto" y prevé que haya retrasos porque "es imposible", ya que, aunque la calificación media actual de las viviendas en España se sitúe en la clase E, eso implica que una parte muy significativa del mercado quedaría fuera de la legalidad si no se realizan reformas previas.
Y es que gran parte de las casas construidas durante las décadas de los 50 y los 60 presentan deficiencias notables, como fachadas compuestas por una sola hoja de ladrillo sin cámara de aire, falta de aislamiento y filtraciones.
Saz cree que es "prácticamente imposible encontrar viviendas que estén bien reformadas energéticamente" y eso va a obligar a sacarlas del mercado porque "no hay dinero para reformar todo lo que hay que reformar", lo que se sumaría a la crisis de vivienda que ya existe en el mercado.
Entrevista a Edu Saz
Por eso, la recomendación del experto es que, si estamos buscando un hogar de segunda mano y ya vamos a hacer una reforma de todas maneras, "ponerle un poco más de cariño" y mejorar la eficiencia energética.
La buena noticia es que hay varias ayudas, como con la aerotermia, que reducen el impacto, aunque supongan una rebaja del IRPF en el año siguiente y posteriores; además, una vivienda con mayor certificación energética al final se nota en el gasto y en el confort.
En otras palabras, la calificación energética se convierte en un factor imprescindible a la hora de elegir una vivienda, especialmente si ya tiene años encima; como también explicó el experto, una reforma eléctrica es prácticamente obligatoria en viviendas de los 60 o de los 70.
De hecho, Saz aconseja centrar los recursos económicos que tengamos en mejorar la envolvente térmica y las instalaciones eléctricas durante la reforma, dejando los detalles estéticos para más tarde o darles menos importancia.
Esos van a ser los factores que realmente van a revalorizar nuestra vivienda, y que pueden suponer una inversión más recomendable para estar preparados para la entrada en vigor de la nueva normativa.