Toldo Sense of Shade

Toldo "Sense of Shade" Sense of Shade Omicrono

Omicrono

Alemania crea un toldo revolucionario que puede acabar con el calor en las calles: imita la sombra de los árboles

El objetivo de sus creadores es recuperar esa sensación hogareña que dan ciertas localizaciones además de mejorar la atmósfera.

Más información: Julio A. Romero Alonso, arquitecto: "es más eficaz colocar un toldo por el exterior que un estor por el interior"

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Las altas temperaturas en las ciudades se han convertido en un gran problema contra el que los ayuntamientos no parecen tener nada que hacer, pero que tienen un agravante claro: la eliminación de los árboles que hasta no hace mucho adornaban las calles españolas.

Ahora, un estudiante alemán de diseño industrial, Kevin Müller, ha presentado un concepto que podría combatir este problema; se llama Sense of Shade, y toma inspiración de la naturaleza para replicar la sensación de las zonas con árboles.

Estamos ante básicamente un toldo que ha sido diseñado para reimaginar las zonas de sombra en las ciudades, con importantes ventajas respecto a una lona tradicional de plástico o tela, materiales que acumulan aire caliente en su parte inferior, aumentando la sensación térmica en lugar de reducirla.

El toldo que emula a los árboles

El diseño se basa en dos capas de tejido orgánico, recortado mediante láser; la disposición de estos 'agujeros' genera una sombra irregular que se mueve con el viento, emulando el movimiento natural de las hojas de un árbol.

Aunque podríamos pensar que lo último que queremos en un toldo son agujeros por los que pase la luz del sol, en la práctica son muy eficientes, ya que facilitan el flujo libre del aire y permiten el paso de las gotas de lluvia, evitando que se formen bolsas de agua o que se acumule el aire caliente. Incluso es capaz de mejorar el confort de otras maneras, ya que el viento produce un sonido similar al susurro de la vegetación.

Toldo Sense of Shade

Toldo "Sense of Shade" Sense of Shade Omicrono

De la misma manera que un árbol sigue dando sombra pese a que deja pasar la luz entre sus hojas, el Sense of Shade reduce la temperatura de la zona sin los inconvenientes de otras alternativas para escapar del calor.

El sistema no requiere de una instalación fija compleja y ya ha sido puesto en prueba en escenarios reales; la ciudad alemana de Kiel cubrió una plaza mediante 100 metros cuadrados de este material como parte de las pruebas durante el mes de julio.

Los resultados son sorprendentes. Con un parasol convencional, midió 25,9 ºC debajo, pero esa temperatura se dispara a nada menos que 37,5 ºC en cuanto salimos de la sombra. En un árbol convencional, la temperatura de la sombra se midió a 26,1 ºC, mientras que los puntos en los que la luz estaba dando alcanzaban los 32,5 ºC.

El Sense of Shade, en cambio, obtuvo mediciones mucho mejores a las otras dos, alcanzando 25,5 ºC a la sombra y apenas 26,1 ºC en las zonas en las que impactaba la luz.

A pesar de haber creado esta innovación, Müller recuerda que no es capaz de sustituir a los árboles reales, ya que no es capaz de filtrar el dióxido de carbono o de generar humedad por evaporación.

Sin embargo, puede ser una alternativa viable en muchas zonas urbanas en las que el espacio disponible o las construcciones subterráneas no permitan plantar un árbol. Por eso, el proyecto ya se encuentra en la fase de expansión comercial con el objetivo de adaptar el tejido a otros formatos, como persianas, sombrillas de exterior y otros elementos de protección.